
Pioneros cubanos evocan a Fidel. Foto: Sitio Fidel Soldado de las Ideas.
Bety cumplía sus ocho añitos aquel 29 de noviembre de 2003, pero como la fecha cayó entre semana, la pequeña pasaba parte de su cumpleaños en su escuela primaria de Yaguajay, donde cursaba el cuarto grado, cuando… Llegó un auto blanco y grande, del que descendieron dos hombres muy altos, fornidos, con gafas oscuras y trajes negros. Para sorpresa suya, a quien aquellos que parecían actores de película buscaban era, precisamente, a ella, para entregarle un presente de Fidel Castro.
Uno de ellos le entregó a la pionera un sobre con dos fotos y una dedicatoria que decía: “Para Bety con mucho amor en su 8vo cumpleaños de su 5to abuelo”.
“Un regalo que atesoro con el mayor de los cuidados hasta el día de hoy, era una fotografía de mis padres junto al Comandante, a su lado y con su enorme brazo rodeando sus espaldas”, contaría años después Beatriz Del Sol Lorenzo, entonces estudiante de cuarto año de Ciencias de la Información en la Universidad Central “Marta Abreu”.
Poco tiempo antes de aquella sorpresa, cuando sus padres (ambos médicos) se despidieron de ella y su hermanito que aún no tenía un año, pues marchaban a cumplir misión internacionalista, le preguntaron qué regalo querría para su cumpleaños; la niña los sorprendió con su respuesta: “Una foto con Fidel”.
En ese momento Bety no comprendió del todo lo del “quinto abuelo”, pero cuando su mamá regresó de vacaciones, le explicó con detalles.
“Me dijo que al principio tenía mucho miedo de acercarse [a Fidel] y le preguntó a uno de los hombres que acompañaban al Comandante si podía pedirle una foto para su hija, él inmediatamente le contestó: 'Pregúntele usted, eso le va a gustar'.
“Ella se aceró [a Fidel] y le contó la historia de mi petición y él enseguida le preguntó: '¿Y si se van los dos, con quién dejas a los niños?'. Ella le contestó con timidez pero a la vez con firmeza: 'Los dejo con sus cinco abuelos'.
“Fidel confuso, le dice: '¿Sus cinco abuelos? ¿Cómo que cinco?'. Y ella con las lágrimas desbordadas por su cara, como las mías mientras escribo esta historia, le dijo: 'Si, sus cinco abuelos; mis padres, los padres de su papá y usted Comandante'.
“Ella me cuenta que él sonrió, la abrazó y le dijo: 'Claro tienes razón, sus cinco abuelos'.

Fidel Castro con los pioneros durante un homenaje a José Martí en la Plaza de la Revolución, La Habana. Foto: Jorge Oller.
Anécdotas como estas, de la bondad y atención de Fidel con pioneros y estudiantes de todas las enseñanzas renacen en la memoria popular de cubanas y cubanos, pues desde los albores de la Revolución, él no solo concibió la educación del pueblo, como la más urgente prioridad para poder desarrollar un verdadero proyecto de justicia social, sino se consagró para hacerlo realidad.
En esa noble aspiración, la instrucción de los niños, adolescentes y jóvenes sería lo más sagrado, pues era preciso formar en la virtud y en las ciencias a "Los Pinos Nuevos”, los hijos de la Revolución, los que construirían y salvaguardarían tan hermosa obra.
El año 1961 fue declarado “Año de la Educación” en Cuba y todos los esfuerzos convergieron para erradicar la ignorancia de la Isla y lograr el sueño de que todos los cubanos tuvieran la oportunidad de estudiar. Antes que el calendario diera vuelta a sus últimas páginas, la Mayor de las Antillas se proclamaba Territorio Libre de Analfabetismo.
Entonces comenzó a institucionalizarse la educación y a construirse cientos y cientos de escuelas, hasta en las zonas más remotas de la geografía insular. Y en medio de todo ese afán: Fidel. En las labores constructivas, en la formación de los maestros, en las graduaciones del estudiantado, en la fundación de las organizaciones pioneriles y estudiantiles, en sus congresos, en las miles de batallas que libraba el sector educacional en su proceso de perfeccionarse.

Fidel en la inauguración del Campamento de Pioneros José Martí, en Tarará, La Habana, 20 de julio de 1975. Foto: Estudios Revolución.
Cada quien, según su edad, puede contar anécdotas de la relación especial de Fidel con los estudiantes. Mis abuelos contaban de cómo a principio del triunfo, a aquellas lomas de Pinar del Río, llegaron maestros muy jovencitos, “prácticamente muchachos”, de otros lugares a enseñarles a leer y a escribir a guajiros como ellos, que hasta entonces solo les quedaba creer en todo lo que le decían que estaba escrito en los papeles y firmar los documentos importantes con sus dedos pulgares sumergidos previamente en tinta.
Solían enorgullecerse de que allí en San Andrés de Caiguanabo, en La Palma, el gobierno de Fidel Castro construyó uno de los primeros internados del país para que los hijos de los campesinos y obreros de la zona pudieran estudiar la primaria y la secundaria. También evocaban los cursos de corte y costura, de mecanografía, de técnico del transporte agrícola. Y lo que siempre acotaban: que si mi padre y mi tía no habían estudiado más y no se habían superado, no había sido por falta de oportunidad, porque “hasta a Alicia Alonso trajo Fidel para que bailara en la inauguración del Tresciento [uno de los internados de la zona]”, recordaban.
En el mismo territorio, pero más cercano a estos tiempos, los de mi generación, podemos dar fe de su interés por la formación docente-educativa de los estudiantes: la llegada de la computadora a la escuelita rural; la meta de “un maestro para 15 alumnos” con el propósito de una atención más diferenciada a cada uno de los alumnos; la incorporación de las teleclases; la habilitación de paneles solares en las zonas más intrincadas para que los niños de esos lugares inhóspitos también pudieran tener en sus escuelas un televisor a color y un video; los jóvenes de la familia y conocidos que pudieron alcanzar el 12 grado en “la facultad de por la noche”; el que pudo estudiar una carrera universitaria mientras trabajaba, gracias a la modalidad a distancia; Fidel en el Congreso Pioneril; Fidel en la municipalización de la enseñanza; Fidel al frente de la batalla por el regreso del niño Elián; Fidel y Kenia…

Junto al niño Elián González en su séptimo cumpleaños, el 6 de diciembre de 2000. Foto: Estudios Revolución.
Nada le desbordaba más el sentimiento y el sano orgullo por la mirada, que hablar de los logros de la educación cubana o cuando decía a viva voz que gracias a la Revolución hoy un hijo de campesino, de un obrero, o de un negro podía estudiar y llegar a ser médico, abogado, científico y cosmonauta, si quería. Eso lo oímos de su boca muchas veces. Y a los que nos servía el “chaleco”, de inmediato afirmábamos con la cabeza. Y los contrarrevolucionarios tenían que callar porque era una verdad como un templo.
Por detalles como esos, Bety, aquella niña espirituana a quien el Comandante sorprendió con un hermoso detalle el día de su octavo cumpleaños, y otros muchos estudiantes de Cuba y el mundo, han plasmado en los agradecimientos de su tesis de culminación de estudios: ¡GRACIAS FIDEL!

Los niños escuchan historias que narra el Comandante Fidel Castro. La niña es hija del campesino Medina, integrante del Quinteto Rebelde, 1958. Foto: Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Fidel Castro al culminar la Inauguración de Curso Emergente de Maestros Primarios el líder de la revolución Cubana conversa con los estudiantes, 11 de septiembre de 2001. Foto: Estudios Revolución.

Cumpleaños 70 de Fidel Castro en el palacio Central de Pioneros "Ernesto Che Guevara". Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Fidel Castro en la inauguración de la Escuela Vocacional José Martí en Holguín. Foto: Archivo del periódico Granma.

Fidel preside la celebración por el día de los niños en el Campamento Provincial de Pioneros Exploradores en Loma del Taburete, Candelaria, Pinar del Río, 18 de julio de 1982. Foto: Estudios Revolución.

Fidel inaugura la escuela especial Solidaridad con Panamá, para niños con limitaciones físico-motoras, el 31 de diciembre de 1989. Foto: Estudios Revolución.

Fidel en la clausura del I Congreso de Pioneros, La Habana, 1ro de noviembre de 1991. Foto: Estudios Revolución.

Fidel comparte con dos pioneros durante la inauguración del Joven Club Central de Computación, 4 de abril de 2001. Foto: Liborio Noval.

Fidel analiza con Lazarito, un pionero destacado, el curso de su partida contra el Gran Maestro Silvino García, en la simultánea de ajedrez efectuatada en la Plaza de la Revolución José Martí, 7 de diciembre de 2002. Foto: Juan Moreno.

Fidel en acto de graduación de Instructores de Arte. Foto: Archivo de la UNEAC.

Fidel en la escuela multígrado 6 de Agosto, de Birán, Holguín, 2003. Foto: Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Fidel junto a graduados de la Escuela Lationamericana de Medicina. Foto: Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Fidel con estudiantes del Programa de Trabajadores Sociales, al terminar una Mesa Redonda. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

La presidenta de la FEU, Maidel Gómez, entrega Premio Alma Mater a Fidel, 17 de noviembre de 2010. Foto: Roberto Chile.

Kenia y su pequeña Elis, y al fondo, la foto que Fidel le obsequiara. Foto: cortesía de la entrevistada.
- El testimonio de Beatriz Del Sol Lorenzo fue tomado del Anuario 2017 de la Unidad Central de Colaboración Médica (UCCM) del Minsap, páginas 135 y 136.

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