Foto: Tomada de la página del autor en Facebook.
Llegamos al Estadio Español bien temprano. Cuba discutiría el primer oro del Frontball, en pelota vasca, en la historia de los Juegos Panamericanos. Cristian Abréu llegaba invicto tras cuatro partidos, pero las piernas le volvieron a jugar una mala pasada y tras los cinco primeros puntos marcados por él en la final comenzó de nuevo el dolor....
Era visible que se incrementaba con cada carrera hacia delante o hacia atrás.. Se paraba y se tocaba detrás de las pantorrilas, desde el tobillo a la rodilla... caminaba con dificultades y volvía de nuevo a la cancha azul... su rival, el mexicano, David Álvarez, no era cualquier contrario. Campeón mundial en frontenis. No lo perdonaba con sus remates bien bajos, pero Cristian no claudicaba.
Los parciales determinaron al campeón 12-5 y 12-0... Y por segundo día consecutivo el cubano salió en silla de ruedas de la cancha. Para los libros y la historia era el primer medallista de plata en esta joven prueba, para quienes ponderamos actitudes como esta había ganador el ORO al VALOR. Lo vimos taparse la cara con una toalla, llorar de impotencia y no hilvanar palabras mientras le ponían bolsas de hielo en sus piernas.
Foto: Tomada de la página del autor en Facebook.
Tras el abrazo de sus compañeros y contrarios, Cristian aceptó hablar a los medios. "Lamento mucho esto. La superficie me jugó una mala pasada, ayer salí igual tras ganarle al argentino (Nicolás Comas), pero hoy quise volver a intentarlo porque esto es mi vida. Me inyectaron y le dije a mi entrenador que iba a dejarlo todo ahí. Hoy el dolor empezó desde el primer set... Es cierto que el mexicano es más fuerte que yo, pero en otras condiciones hubiera podido pelear más..."
La voz del mayabequense se cortaba y el masajista nos pidió llevarlo de inmediato a una pileta de agua fría para relajar ese músculo y aliviar el dolor. Nos despedimos y para todos quedó claro que Cristian, de San José de Las Lajas, y uno de los deportistas cubanos más seguidos en redes sociales, había conseguido ser noticia no solo por su brillante segundo lugar, sino por la valentía, la firmeza y el honor con que defendió la camiseta de Cuba en estos Juegos.
Queda pendiente por publicar una entrevista concedida antes del partido para conocer más de quien pasó del béisbol a la pelota vasca por enamoramiento en secundaria básica; del quinto lugar mundial en esta especialidad del último certamen del orbe. Habrá tiempo para ello. De momento, supimos que sus piernas van mejorando y su VALOR sigue intacto. Y a ese le dedicamos esta crónica.
Foto: Tomada de la página del autor en Facebook.
(Tomado de la página del autor en Facebook)