Virginia recoge sus hortalizas. Foto: Cubadebate.
Parece ser que en el Callejón de Andrade en Los Pocitos de Marianao, todos conocen a Virginia. Da esa impresión mientras andamos perdidos buscándola y a nuestro paso, varios van indicando cómo llegar.
—Ah sí, la productora… al final de la calle
—Donde está la portería
—Allí donde se ven varios árboles
De tramo en tramo llegamos a su casa, que es también su finca de 1.32 hectáreas. Nos espera con un par de botas de goma que le llegan a las rodillas y una sonrisa que no se le borra del rostro ni cuando se pone a chapear. Sí, durante la entrevista, nos demuestra con un machete en cada mano, cómo lo hace de bien (y cómoda). En definitiva, es una tarea suya todos los días, hace 25 años.
Sola, se dedica a sembrar y cuidar sus árboles frutales, hortalizas y viandas. Ocasionalmente, contrata algún tipo de ayuda.
Mientras, se levanta en las primeras horas de la mañana y antes de que el sol “agarre intensidad” concluye su faena: rastrilla, siembra, recoge y tributa a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Cuba Socialista. “No me alcanza el día”, dice, como también, que “este trabajo no lo paga nada, si acaso, la felicidad de los consumidores”.
Ella sabe de eso. La mayor parte de lo que produce es para su comunidad: hospitales y escuelas. Además, “atiende a cerca de 45 personas vulnerables del barrio”, comenta. La tarea consiste en darle lo que tenga (y pueda): aguacates, plátano, pulpa de mango, guayabas o puré de tomate, por ejemplo.
“Realmente se pasa de ese número, puesto que si yo voy en la moto por la calle y me encuentro con una embarazada, le doy de lo que lleve. Si me encuentro con un viejito igual. Estamos para ayudarnos”, dice.
“A veces los brazos duelen, pero cuando me siento un poco estresada me voy para el campo con los dos machetes. Yo disfruto eso, como disfruto hacer conservas con mis producciones, o arreglarle las uñas a alguien o el pelo. Eso también me gusta. Soy emprendedora, una mujer súper empoderada”.
Virginia aspira a concretar un proyecto de desarrollo local con el que pueda darle trabajo a personas vulnerables de su comunidad, ampliar el horizonte de las conservas que hoy hace para consumo casero y generar tanto más como pueda, en esta labor que la inspira desde que estaba en el seno de su madre campesina.
Virginia trabaja por completo en su finca, la mayoría de las labores las realiza sola. Foto: Cubadebate.
Virginia. Foto: Cubadebate.