Entremos directo al tema: la bola sobre una supuesta base espía china en Cuba. La cancillería cubana la desmintió enseguida, pero medios y autoridades estadounidenses parecen coquetear con el tema, negándolo a medias, como quien busca alimentar las dudas.
Esto lo comenzó el Wall Street Journal comenzando junio y lo han mantenido a flote, con afirmaciones que resultan risibles para la propia administración.
Primero dicen en el WSJ que están negociando, Cuba y China, una base de espionaje en Cuba. Enseguida salen el Pentágono y la Casa Blanca a decir que esa información es "inexacta", respuesta ambigua que no desmiente, lo que sí hizo Cuba desde el primer minuto.
Retorna el tema a la palestra pública en la revista Politico, pero ahora desde el anonimato de un funcionario de la Casa Blanca, quien afirma que "la base ya existía antes de la administración Biden".
La insistencia en el tema, desde importantes medios americanos, que sirven al poder en ese país, aun en medio de las contradicciones aparentes dentro de la administración (lo cual puede ser parte de la construcción), sugiere que algunos están utilizando el show con fines políticos, no claros aún.
Según Reinier Duardo, el blanco principal es China y Cuba un elemento de enlace, para reforzar la línea anticubana del gobierno y a la vez, enviar un mensaje a América Latina en el sentido de que están siguiendo los acercamientos de China a la región (traspatio en la filosofía monroísta) y no lo van a permitir.
Después de los famosos globos espías chinos, este suceso parece ser la línea de acción para tensar aún más las relaciones de EEUU con China, hoy en un punto crítico. Mientras públicamente la administración declara voluntad de negociar y anuncia viaje de su secretario de Estado a China, emerge una noticia que podría evitar el diálogo. Hay gato encerrado...
O no tan encerrado. Muchos advierten ya la mano de la derecha de origen cubano, que controla el Comité de Inteligencia del Senado, con Marco Rubio a la cabeza. Por lo menos, una pata del gato encerrado sale a la luz en lo que dice uno de los voceros en redes de esa derecha: el youtuber Manuel Milanés. En un fragmento de su espacio en Youtube, que se incluye en este podcast, ya el gato no está totalmente encerrado.
Por una parte, en lo que concierne al conflicto de Estados Unidos contra China, su enemiga número uno porque le está disputando zonas de influencia económica en todo el mundo. Por otro lado, el bulo sirve a las historias que se fabrican con fines políticos en año preelectoral: recuerden que algo parecido se hizo con Rusia y el supuesto entendido con Trump, para evitar la llegada del agente naranja a la Casa Blanca. Ahora podría estarse repitiendo la fórmula, sólo que con China en el lugar de Rusia.
Ello podría servir a ambos objetivos y también al lobby anticubano para evitar que progresen las negociaciones y mantener a Cuba en la lista espuria y las 243 medidas.
Suena ridículo eso del eje del mal y Cuba como el diablo que une a los "malos" de la película, pero es el lenguaje destinado al público primitivo que los sigue. No les interesa que esos seguidores piensen, sino que asientan.
En cuanto el castigo reforzado a Cuba, ése será siempre el pedacito de pastel que pide la derecha extrema de los congresistas anticubanos para hacerle el juego a la política de los dos partidos que actúan tan parecidos. Seguiremos Chapeando.