Chapeando no habló de los odiadores el jueves, sino de su contrario. Y el protagonista no fue un audio tomado de internet, fue la voz de Pedrito, el hombre que le puso "ciencia y conciencia" al Tángana y con ese arañazo a un problema, ha impulsado otros.
El programa lo hicimos para celebrar la suerte de contar con gente que no pasa por el costado de los problemas lamentándose, sino que les mete el pecho y la ley.
Recuerdo a la audiencia que el programa anterior habíamos compartido un comentario publicado en Tribuna de La Habana sobre los absurdos de las colas de combustible, la desesperación que causan y la necesidad de buscar una solución inteligente a un problema (organización) que no depende del bloqueo, pero acentúa su efecto.
"El Tángana y el agujero negro en el despacho de combustible", como se titula el trabajo que comentamos, decía todo lo que uno ve a diario en colas infinitas. Pero, apenas había salido nuestro segmento radial al aire, ya había noticias sobre lo que había cambiado allí mismo un delegado del Poder Popular.
En un chat de trabajo alguien hablaba del milagro: la cola del Tángana fluye, no deja a nadie colgado y le está resolviendo el problema a mucha gente.
Lázaro Manuel Alonso, que siempre lo dice primero, fue quien lo presentó la noche antes en el NTV, así que sólo nos quedaba llamar al hombre que gestionó el cambio y preguntarle a Pedro Lizardo Garcés Escalona, Delegado de la Circunscripción 6 y Presidente del Consejo Popular Rampa, ¿qué hizo él que no se hace en otros lugares? ¿Se puede en verdad poner ciencia a una cola? ¿Qué ciencia le pusiste a la del Tángana?
Ahí fue que nos habló de la ciencia y la conciencia y el malestar que le provocaba ver aquellas colas sin orden ni control, minadas por todo tipo de gente que suele pescar en río revuelto.
Según nos cuenta en un chat, Pedrito se apoyó en la Constitución y en las leyes y resoluciones que le dan el poder como delegado y presidente de Consejo Popular, para convocar y pedir cuentas a los funcionarios que gestionan instituciones y recursos en su área.
Según comentó Bárbara Betancourt, quien es residente en una zona del Consejo, antes Pedrito había hecho algo similar con las colas de las tiendas en el periodo pandémico.
¿Qué lo ha inspirado para asumir esos desafíos que parecen insolubles?
¿Se puede realmente saltar por encima del bloqueo?
Sus respuestas están en este podcast, pero, por suerte, parecen haberse extendido al menos a otras áreas y consejos afectadas por el caos de la colería. Al menos eso se ha publicado en las últimas horas.
Siento que en esta experiencia, el discurso se ve convertido en los hechos. La unidad es la esperanza. Ojalá sea también la victoria.
Por lo pronto, aunque parezca un exceso de entusiasmo, Baby y está redactora hemos propuesto clonar a Pedrito o al menos clonar su estrategia para resolver obstáculos. Atención delegados de otros barrios sin soluciones: escuchen a Pedrito. Y conste que no es pala. Seguiremos Chapeando.