Cúmplase el deber

"...puesto que vivir no es placer; puesto que para llegar a todo es necesario andar por lo que lleva a ello, cúmplase el deber, vívase la vida, ándese"

("Teatro mexicano", Revista Universal, 4 de agosto de 1875)

28 DE ENERO

El 28 de enero de 1853 en la calle Paula número 41, hoy Leonor Pérez 314, en La Habana Vieja, nace José Martí Pérez, hijo primogénito de los ciudadanos españoles Mariano Martí y Leonor Pérez.

En 1876 Martí funda la Sociedad Alarcón, de autores dramáticos de México.

En 1882 se publica en La Opinión Nacional, de Caracas, su Sección Constante en la que comenta en relación con la lucha abierta que existe entre el budismo y el cristianismo en Japón; y la sucesión del barón von Haymerié en la presidencia de Ministros de Austria por el conde von Kalmoky, de quien dice Martí: “Se ha distinguido mucho por la oportunidad de sus palabras, y por la de su silencio. Sabe ver y sabe no decir, lo que es a veces mejor que saber decir.”

Cinco año después La Nación, de Buenos Aires, publica un trabajo de Martí, en el que trata acerca del Cristo del pintor húngaro Michael Munkacsy.

Detalla: “Iremos hoy adonde va Nueva York, a ver el Cristo del pintor húngaro Munkacsy. “!Eljem, eljem!” –que quiere decir ¡viva! –gritan pintores, poetas, periodistas, clérigos, políticos, dondequiera aparece Munkacsy, que está ahora de visita en Nueva York, como para ayudar la fama y ganancia de su cuadro.”

En 1893 en el periódico “Patria” se publica su trabajo titulado Ciegos y desleales.

Señala: “La política es la verdad. La política es el conocimiento del país, la previsión de los conflictos lamentables o acomodos ineludibles entre sus factores diversos u opuestos, y el deber de allegar las fuerzas necesarias cuando la imposibilidad patente del acomodo provoque y justifique el conflicto. Lo que se tiene en el corazón, lo que se saca del corazón del país, se dice con una fuerza que despierta a los montes dormidos, a los montes que ya se desperezan y engalanan y el mérito es de la verdad, y no de quien la dice.”

Ese mismo día y año se publica en Patria la sección En Casa.

Y en 1895 Martí escribe una carta a Juan Gualberto Gómez en la que le pide respuesta a la que le había explicado su situación y lo qué puede y debe hacerse.

Le patentiza: “Muy inquieto espero. Sin esa base, andaría al garete. Con ella sigo seguro.”