Si no lo cree, escuche bien este podcast, que comienza con fragmentos de una publicación sobre el tema, del canal en YouTube, Jóvenes en Revolución.
Omar Quintero Montes de Oca, ya conocido como el pagador de promesas, ha sido groseramente atacado en las redes sociales enfocadas en denigrar todo cuanto ocurre en Cuba, en un intento permanente por menoscabar la autoestima nacional.
El odio parece ser la fórmula para evaluar todo, sea político, social o sencillamente humano. No hay otro modo de explicar que se ataque a quien ha recorrido cientos de kilómetros recibiendo sólo apoyo material y espiritual de sus compatriotas dentro de Cuba.
Según los analistas, las imágenes de un caminante solitario, protegido por la policía, apoyado por la solidaridad de los vecinos en cada pueblo por donde pasa; un hombre que agradece a la medicina cubana, pero también cree que será mejor la salud de su hijo si cumple la promesa que hizo hace diez años a la Virgen de la Caridad del Cobre, no cumple con los patrones de las redes movidas por el odio.
Ese país que abraza y apoya a un caminante humildísimo, no es el que han pintado ellos en sus fake news sobre la Isla. El amor los descoloca. Y muestra el profundo abismo entre el auténtico pueblo cubano y aquellos que, nacidos en la misma tierra, han convertido en negocio el flujo del odio.
Escuche el podcast
El programa dedicó también algunos comentarios a la grave situación que se está viviendo ahora mismo al otro del mundo y el modo en que se está moviendo la guerra mediática contra Rusia, particularmente después del mensaje de Putin, reconociendo a los estados independientes del Donbass.
Hay que estar muy atentos a las noticias sobre la evolución de los acontecimientos y leer cada una con el filtro de los antecedentes históricos y los posibles intereses geopolíticos, porque aflora mucho doble discurso, como las tropas que puede desplegar la OTAN en la frontera de Ucrania con Rusia y no debe ni ejercitar Rusia en las proximidades del país vecino con el que comparte idioma, tradiciones y cultura.
Y las mentiras. Según un artículo en El Nuevo Herald, después de la II Guerra Mundial no ha habido guerras en Europa. ¿Y Yugoslavia qué fue? Habrá que chapear sobre el tema. Las fake news están de fiesta cuando suenan los tambores de la guerra.