La familia. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
Cada persona tiene derecho a tener sus apreciaciones personales sobre el nuevo Código de las Familias. Igualmente tiene derecho a buscar toda la información necesaria para entender el instrumento jurídico, que sin dudas tiene la complejidad propia de su especialidad. Indagar, preguntar, cuestionar… es muy bueno, siempre que conduzca a un esclarecimiento personal de cada una de las inquietudes personales, sobre un proceso que nos implica a todos los cubanos.
Todavía parecen quedar dudas acerca del concepto “Patria potestad” y su sustitución en el nuevo código por el término “Responsabilidad parental”. Quisiera apoyarme en un ejemplo, que, por cierto, también está incluido en la letra de ese documento.
Ante una persona que no ve, o no oye, o no puede caminar, muchos se refieren a ellos como discapacitados o minusválidos. Sin embargo, La Convención Internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad ha hecho un llamado a sustituir esos términos por otros.
Hoy en el lenguaje internacionalmente reconocido para referirse a esta población, se habla de “persona en situación de discapacidad” o “persona con discapacidad”.
Aunque parezca una sutileza, el lenguaje tiene un papel importante en la representación social de cualquier realidad. Cuando comentamos que alguien es discapacitado, ese término se convierte en su característica principal, dejando en un segundo plano todo lo demás.
Pero cuando decimos que alguien es una persona con una discapacidad, estamos poniendo en primer lugar su condición de sujeto de derechos, como el resto de los seres humanos y ponemos la discapacidad como una más de sus características. Este simple cambio de término, juega un rol educativo para que todos miremos la situación de discapacidad, de una manera más inclusiva y natural.
Algo similar ocurre con el concepto de Patria Potestad, que hasta hoy se asocia con la posesión de los hijos y con el derecho a educarlos del modo que nos parezca. En cambio, cuando se dice responsabilidad parental se piensa más en los deberes como madre o padre. Es una modificación que educa respecto a la importancia de darle el debido valor a la crianza y los cuidados.
Este cambio en el Código de las Familias es un aporte más en la labor de cambiar el paradigma en la mirada acerca de las infancias; no es nada nuevo y es un movimiento internacional. No se trata de privar a nadie de ser madre o padre de sus hijos. No hay una conspiración para dañar a las familias, todo lo contrario.
Usemos la razón. Se trata de generar más conciencia acerca del gran compromiso que se contrae con esos roles. Con el nuevo Código, cada madre y padre, en lugar de la patria potestad sobre sus hijos, tendrá la responsabilidad parental. Según todo lo que se ha explicado anteriormente, esto como dice esa hermosa canción de Silvio Rodríguez: “No es lo mismo, pero es igual".
(Tomado de Canal Crianza Respetuosa)