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"Sabe a Chef" y la cocina de Miguel Ángel

Miguel Ángel Jiménez, el presentador del programa de televisión “Sabe a Chef”. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

Con seis años, Miguel Ángel Jiménez se disfrazó de chef en su natal España. Pudo ponerse un traje de superhéroe –tan anhelado por los niños–, pero prefirió vestir como cocinero. “Afición familiar”, dice hoy, a sus 40 años, mientras toma un sorbo de café cubano en el hotel Iberostar Parque Central, en La Habana, a 7 735 kilómetros de su entrañable Valencia.

La vida y sus vaivenes le pudieron cambiar el rumbo y, con él, la profesión, pero Miguel Ángel tuvo claro que el amor por la cocina le definiría el futuro. Algo jamás imaginó: vivir en Cuba, sentir una pasión arraigadísima por la Isla y protagonizar, desde esta tierra, un programa de cocina que nombró “Sabe a Chef” y que se emite todos los domingos por la televisión cubana.

–Vives en Cuba hace casi diez años, donde llegaste con un contrato de trabajo en el turismo. Te dan a elegir entre México, República Dominicana o nuestro país. ¿Por qué te decides por la Isla?

–Yo había estado en Cuba de turista y la verdad que el país me dejó impactado culturalmente porque vi que existía una mezcla de la Isla con España en tradiciones y en la comida. Cuando me ofrecieron los tres destinos no me lo pensé dos veces. Venía para un año en Cayo Coco y después debía regresar a España a mi puesto de trabajo. Pero pedí un año de prórroga, luego tres más y ya después me dijeron que no fuera, que no me estaban esperando. Y entonces decidí radicar ya aquí en Cuba –dice y remueve el azúcar que ha echado en el café–. Estuve unos cuatro años entre Cayo Coco y Cayo Guillermo. Me siento de allí, pero la verdad es que tenía muchas ganas de llegar a La Habana, porque fíjate que ni Varadero me llamaba la atención.

–¿Por qué La Habana?

–Para mí La Habana tenía ese sabor mágico que había encontrado en su momento cuando llegué. Los cayos eran más para los turistas y yo realmente quería relacionarme con la gente y conocer el pueblo. ¡Estaba loco por venir para La Habana!

–Justamente en la capital es que nace el programa “Sabe a Chef”. ¿Cómo surge la idea?

–Hay un taller culinario que se llama “Cuba Sabe”, donde yo mezclaba la cultura con la comida. Con la primera persona que cociné allí fue con Haila María Mompié y, cuando llega la cuarentena por la pandemia, invento un personaje llamado Chef Farándula. Empecé a hacer lives en las redes yo solo y me di cuenta que a la gente le gustaba. Yo era más mediático, le había cocinado a la reina en su visita a Cuba, y entonces aproveché ese momento para rescatar lo que habíamos hecho en “Cuba Sabe”, pero ponerle una marca mía propia, que en este caso era Chef Farándula, o sea, cocinar con la farándula.

“Vi que los artistas se animaron. Primero lo hice con la gente de mi edificio, donde vivían varios grupos musicales como ‘A media luz’. Luego con una fotógrafa, una modelo... Eso empezó a causar furor porque todos los artistas habían cantado, bailado, actuado desde casa, y ya no sabían qué hacer. Comenzaron a llamarme para participar en el live que hacía todos los sábados a las 12:30pm. Llegamos a tener conectadas hasta 9 000 personas. Ahí empezó a formarse lo que ahora es ‘Sabe a Chef’”.

–Los programas entonces eran desde su casa…

–Sí. Yo iba al agro y buscaba lo que había. Encontré mucho ñame y me puse a pensar lo que podíamos hacer con eso. Intentábamos que fuera algo diferente y que la gente viera que el ñame no solo podía hacerse hervido. Hacíamos croquetas con chicharrón, utilizábamos el boniato, la calabaza en muchos formatos. Las tradiciones en Cuba son mucho más diversas que el arroz congrí. Y eso lo quise transmitir.

–¿Cómo llega entonces el espacio a la televisión?

–Cuando veo que el live toma auge, aproveché que tengo amistad con Lester Hamlet y le pedí ayuda para grabar los programas y le pusiera su toque de magia a las cámaras. Entonces, nos contactan de Cubavisión, a través de RTV Comercial, para llevar eso a la televisión. Era uno de los reclamos más grandes en las redes, porque había personas que no podían verlos por la conexión. Fue como una petición del pueblo.

–¿Llevarlo a la televisión nunca fue su objetivo inicial?

–Eso fue un sueño. Pero la verdad es que lo veíamos irrealizable. Te imaginas, un español radicado en Cuba haciendo un programa para la televisión cubana, me parecía muy loco. Sin embargo, tuvo su sentido, porque yo como español estaba descubriendo las tradiciones culinarias que un cubano ya conoce. Y así le dimos la razón de ser al programa.

"Te imaginas, un español radicado en Cuba haciendo un programa para la televisión cubana, me parecía muy loco". Foto: Cortesía del entrevistado.

–Los primeros invitados fueron Edith Massola y Alain Pérez. ¿La elección de los dos para comenzar el programa fue algo fortuito?

–El último domingo de marzo mis primeros invitados fueron Edith Massola y Alain Pérez. Necesitábamos una persona querida y conocida por el pueblo que me diera la presentación porque a mí nadie me conocía. El público de las redes no tiene nada que ver con el de la televisión. Y fue muy interesante porque Edith lo hizo muy bien, armónico. Por otro lado, Alain Pérez porque, desde el programa de Chef Farándula, yo le pedí que me hiciera una canción para las redes. Y es la misma del programa en televisión. Creí que debían ser los primeros invitados.

Con una primera temporada de 24 programas, transmitidos todos los domingos desde Estudios 50 a las 12:30 del mediodía y por Cubavisión, Miguel Ángel Jiménez ha puesto a cocinar en “Sabe a Chef” a Ivette Cepeda, Blanca Rosa Blanco, Waldo Mendoza, Adrián Berazaín, Alicia Hechevarría, Issac Delgado, Mauricio Figueiral, Daisy Granados…

El chef español, radicado en Cuba, como él se define, cuenta que la idea de hacer un programa de cocina con artistas tiene como objetivo que la gente los vea en otro ambiente, cantando, bailando, pero dentro de una cocina, cocinando también y vestidos de chef.

–¿Por qué crees que “Sabe a Chef” no es solamente un show cooking?

–No es un show de cocina solamente porque es como si yo estuviera invitando a mis amigos a mi casa. Entonces los hago cantar, actuar... La receta es el 50% del programa, la otra mitad es el espectáculo. Quise que fuera una cocina real, lo más austera posible, no quería hornos de alta gama, sino que mis platos fueran lo más accesible a la gente en sus casas. Además, la mayoría de mis invitados no saben cocinar, por tanto, yo no podía hacer una alta cocina, sino utilizar productos que estaban en la calle con las instalaciones que tienen en su casa.

–¿Cómo diferenciar “Sabe a Chef” de otros programas de cocina que existen en el mundo?

–Antes de empezar a grabar el programa me asesoré mucho si había algo parecido en el mundo, y no vi nada. Lo más parecido era Master Chef Celebrity, pero eran personajes famosos compitiendo. “Sabe a Chef” es diferente, no hay una competencia y el artista también promociona su trabajo al tiempo que cocina conmigo.

“Sabe a Chef” es diferente, no hay una competencia y el artista también promociona su trabajo. Foto: Cortesía del entrevistado.

–Hay una curiosidad de muchos televidentes y es el porqué del nombre del programa. Debe ser difícil imaginar a qué sabe un chef…

–El nombre es una mezcla de “Cuba Sabe” y “Chef Farándula”. Además, es un programa cultural, pero al mismo tiempo tiene un sabor a chef porque los invitados están vestidos como cocineros y hacemos una receta entre todos. Estamos metidos dentro de un personaje e intentamos defender la cocina.

–¿Habrá una segunda temporada?

–Sí. La estamos preparando. Debe empezar a grabarse en junio y tendrá concursos para acercarnos más a la población. Invitaremos a otros cocineros. Hay también escritores, científicos…

–¿No tendrán periodistas invitados?

–Posiblemente. Tenemos también locutores de radio. Cuba es un país de tradiciones culinarias, más de las que creemos. Hay mucho que hacer. Cada provincia tiene algo diferente y hay muchas cosas que inventar. La cocina tradicional hay que llevarla a los tiempos de hoy con los productos que hay. “Sabe a Chef” llegó para varias temporadas, aunque no tantas como cuando Nitza Villapol porque llegarían a odiarme –dice y se ríe.

Miguel Ángel pasa la mayor parte de su tiempo vestido de chef. El disfraz de los seis años se le convirtió, quizás sin proponérselo, en su razón de ser. Dice que, como nació en tierra de arroces, ese es su plato estrella. Sin embargo, afirma como si diera un consejo, que un cocinero no debe encasillarse con una receta. No deja de decir, por si alguien lo duda, que tiene su corazón dividido entre Cuba y España.

En video, fragmento de la entrevista