
Biden y Trump en el segundo debate presidencial. Foto: Mike Segar/Reuters
Es Halloween y estas elecciones son de susto, entre una votación adelantada a un volumen sin precedente, millones de ciudadanos comprando armas, un presidente que delira que ya venció a la pandemia y que advierte de amenazas inexistentes por una ultraizquierda, y alertas de un gobierno extranjero a sus ciudadanos en Estados Unidos para tomar precauciones en este peligroso país en la coyuntura electoral.
En Texas, un estado antes sólidamente republicano en elecciones presidenciales, ahora está en juego con un voto adelantado de más de 9 millones que ya superó el total emitido en esa entidad hace cuatro años. La última vez que los demócratas conquistaron ese estado en una elección presidencial fue en 1976.
Otros estados claves están registrando fenómenos parecidos, asustando a los republicanos, ya que un incremento en la participación electoral no es buena noticia para ellos en sí, sino que hay indicaciones de que el voto adelantado es anti-Donald Trump. En total, casi 87 millones de votos anticipados ya fueron recibidos a cuatro días de los comicios, cifra que representa más de 60 por ciento del voto total en las elecciones de 2016.
Más aún, en por lo menos tres estados claves en el mapa electoral, el elevado voto de los jóvenes está sorprendiendo a los expertos, otra noticia no muy buena para el presidente. Los activistas jóvenes de los grandes movimientos por la justicia racial, sobre el cambio climático y el control de las armas están participando ahora en el proceso, muchos por primera vez. Y encuestas recientes registran que una amplia mayoría de este sector repudia a Trump y votará a favor de su contrincante demócrata, Joe Biden.
Éste realizó actos en el medio oeste, en Wisconsin, estado que contribuyó a la sorpresa del triunfo de Trump hace cuatro años, pero que según encuestas será recuperado por los demócratas este año, como también Minesota y Iowa.
En actos con sana distancia y todos con cubrebocas, el demócrata repitió su mensaje central de que esta contienda se trata de el rescate del alma de Estados Unidos, y deploró el manejo de la pandemia por el presidente, en una región que registra brotes récord de nuevos contagios, así como se ha dado a escala nacional.
Trump realiza actos sin precauciones y sin cubrebocas en los mismos estados y en Michigan –todos claves para su relección–, donde continúa con un mensaje que combina la ficción extrema, advertencias contra el aparente asalto al poder por la "extrema izquierda" y sus repetidas afirmaciones, sin ninguna evidencia, de un fraude electoral masivo, precisamente por medio de las boletas enviadas por correo (aunque personalmente él ha usado ese mecanismo múltiples veces).
“Superman, Superman”

Un mitin de campaña de Trump en Arizona. Foto: Jonathan Ernst/Reuters
Él y su equipo afirman que no sólo se está controlando la pandemia, sino que de hecho ya ha sido vencida (según la oficina de ciencia de la Casa Blanca). Asegura que el virus es menos letal de lo que se dice, y se presentó como ejemplo de ello ante sus fans en Michigan coreando “Superman, Superman”. Todo esto ante niveles récord de contagios (más de 9 millones en total) y con un incremento de casos diarios de 21.5 por ciento sólo en la semana pasada. Un total de 229 mil personas han perecido por el virus.
La anulación de la realidad objetiva y los hechos ha sido una táctica permanente con esta presidencia, y también buscar amenazas inexistentes. El economista y columnista del New York Times, Paul Krugman, señala que la estrategia republicana “está basada casi completamente en tratar de asustar a votantes sobre cosas malas que no están ocurriendo –como una gran ola de violencia anarquista que barre las ciudades estadunidenses– mientras no se fija en cosas malas que realmente están ocurriendo, como la pandemia y el cambio climático”.
Tal vez lo que más asusta en este Halloween es que millones de estadunidenses están dispuestos a aceptar los engaños y seguir ciegamente a su líder, a pesar de la realidad.
Por cierto, los estadunidenses han comprado casi 17 millones de armas de fuego hasta la fecha este año, una cifra récord, según Small Arms Analytics, reportó The Guardian. Las compras se elevaron primero en la primavera, nutridas por el temor en torno a la pandemia, y subieron más en el verano, con las protestas por la justicia racial. Un sondeo reciente reveló que dos tercios de los que dicen haber adquirido armas este año expresaron preocupación por actividades ilegales, y la mitad también citó preocupaciones de que el gobierno podría irse a un extremo.
Varias tiendas y cadenas comerciales, incluyendo Tiffany, Saks y Nordstrom, informaron que estaban tomando mayores medidas de seguridad y hasta han cubierto sus vitrinas con madera “en anticipación de potencial actividad relacionada con la elección o ante posibles disturbios civiles que puedan resultar de la elección”.
Además, administradores de edificios en Nueva York y otras ciudades han enviado alertas a sus residentes para que tomen precauciones ante posibles disturbios que podrían brotar en relación con la elección y sus secuelas.
El gobierno de Nueva Zelanda emitió una alerta oficial a sus ciudadanos que visitan o residen en Estados Unidos; les aconsejó evitar áreas donde se esperan actividades políticas y protestas, pues –dijo– a lo largo del año algunas de éstas han resultado en violencia tanto de manifestantes como de las fuerzas de seguridad pública. “Si se encuentran en una área de actividad de protesta política o disturbio civil, deberán abandonar el área si es seguro hacerlo o permanecer adentro hasta que la situación mejore”, recomienda.
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Voto anticipado para elecciones en EEUU supera los 90 millones

Una trabajadora electoral presenta los detalles de una votante a través de un separador plástico para protegerse del coronavirus en el último día de votación adelantada en persona en Carolina del Norte, 31 de octubre de 2020. Foto: Jonathan Drake/Reuters
Más de 90 millones de estadounidenses ya han emitido sus votos para las elecciones presidenciales de Estados Unidos, de acuerdo con un recuento del sábado elaborado por el Proyecto Elecciones de la Universidad de Florida, en camino hacia la mayor tasa de participación en más de un siglo.
El resultado récord, equivalente a un 65% de la participación total en 2016, refleja un fuerte interés por la votación, en la que el presidente Donald Trump, un republicano, enfrenta al candidato demócrata Joe Biden, un exvicepresidente.
Grandes cantidades de personas, reporta Reuters, ya han sufragado por correo o personalmente en estaciones de votación, ante preocupaciones sobre la exposición al coronavirus el día de las elecciones, el martes.
Trump está detrás de Biden en los sondeos nacionales de opinión en medio de críticas por el manejo que hizo su gobierno del COVID-19, que ha dejado casi 229 000 muertos en Estados Unidos. Los números de infectados nuevamente están en máximos diarios.
Los demócratas ostentan una ventaja significativa en el sufragio adelantado debido a su adopción del voto postal, que los republicanos históricamente han usado considerablemente pero comenzaron a evitar tras unos reiterados y poco fundamentados ataques de Trump, que dice que esa vía se presta al fraude.
Los expertos predicen que la participación total superará fácilmente los 138 millones de votos de 2016. Hace cuatro años se emitieron solo 47 millones de sufragios anticipados.
En 20 estados que reportan datos por registro partidario, 19,9 millones de demócratas registrados ya han votado comparado con 13 millones de republicanos y 10,1 millones sin afiliación partidista. Los datos no reflejan por quién votaron.
(Tomado de La Jornada)