Doctor Piter Martínez Benítez: “A la Henry Reeve se pertenece siempre” (+Fotos)

El doctor Piter Martínez Benítez ama la cardiología. Foto: Cortesía del entrevistado.

Si le hubiesen dicho que una misma fecha reuniría más de un simbolismo, y que lo acompañaría toda su vida, el doctor Piter Martínez Benítez quizá no lo hubiese creído. Hay coincidencias así, que marcan a una persona para siempre.

Quizá por ello el 19 de septiembre es en su calendario una jornada especial.Un día como hoy se creó hace 15 años el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve, por idea del Comandante en Jefe, Fidel Castro.

“La idea era ayudar al sur de los Estados Unidos que había sido muy afectado por el huracán Katrina dejando un número importante de muertos. Estados Unidos no acepta esta ayuda , pero el contingente ya era un hecho”, nos cuenta desde el otro lado del mundo, vía electrónica, este galeno, quien hoy se encuentra prestando servicios en el hospital amistad Vietnam- Cuba en la provincia de Quang Binh, en Vietnam.

Pero justo ese día, el joven médico, hoy cardiólogo, se graduaba de Ciencias Médicas del curso 2004-2005, en una ceremonia efectuada en la Ciudad Deportiva de la capital cubana y recibía, de manos de Fidel, el título de médico por la provincia de La Habana.

Foto: Cortesía del entrevistado.

“Fue muy emotivo ese momento y contacto con Fidel”, apuntó el especialista. Allí—recuerda—, se encontraba Adán Chávez, el hermano de Hugo Chávez.

“Sostuvimos una conversación muy amena. Él me preguntó qué estaba haciendo y yo le expliqué que acaba de terminar el diplomado en terapia intensiva y ya estaba listo para viajar a Venezuela. Fidel, de una manera jocosa le dijo a Adán Chávez que estos muchachos ya estaban listos para ir a Venezuela, que sólo faltaba concretar algunas cosas y preguntó si los centros de diagnóstico integral ya estaban listos. Fue un momento muy agradable. Al final de la charla me dijo: estudia.  Es un día histórico para mí, alegre. Esta fue además la última graduación en la que estuvo el Comandante en Jefe”, dijo.

Los inicios

Dr Piter al centro, mientras estaba en Guatemala. Foto: Cortesía del entrevistado.

No había transcurrido un mes de ese encuentro, cuando el 9 de octubre, a sus 26 años, Piter dejaba a su pequeña de apenas uno, su casa y familia, para marchar a Guatemala como parte del recién fundado contingente de médicos cubanos.

Guatemala sería la primera emergencia a la cual se enfrentó la Henry Reeve, pocos días después de su creación. Para asistir a la población afectada por las inundaciones ocurridas en octubre de 2005, producto del paso de la tormenta Stan. Un total de 688 profesionales de la salud asistieron a más de 477 000 personas y salvaron la vida a más de 1 300.

Uno de esos médicos era Piter.

Esta es una de las pocas imágenes de su estancia en Guatemala que conserva. Piter (derecha) y un colega mientras almacenaban un poco de agua. Foto: Cortesía del entrevistado.

“Salimos el día 9 de octubre. Fue un vuelo inolvidable, porque nosotros no pudimos aterrizar en Guatemala debido al estado del tiempo y seguimos para Honduras. Esa travesía completa fue seguida por el Comandante en la mesa redonda, desde donde incluso se comunicaba con nuestra brigada”, rememora.

“Tuvimos que pasar la frontera entre Honduras y Guatemala en guaguas. Casi 24 horas de travesía hasta que llegamos a Guatemala. De ahí nos movimos hacia cada una de las locaciones indicadas. A mí me tocó estar en Zunil, una localidad del estado de Quetzaltenango en Chela, donde permanecí por dos meses. Ya en diciembre, cuando regresamos a Cuba, hacía un tiempo que habían partido las primeras brigadas para Pakistán, tras el terremoto”, explicó Martínez Benítez.

—Empezó muy pronto en la medicina de desastre, ¿qué le aportó?, indagamos.

— “Lo considero como el primer curso post graduado. El entrenamiento sobre desastres y graves epidemias fue muy integral y aporta conocimientos desde epidemiología hasta atención medica en situaciones muy complejas”, abundó.

Nuevas misiones

“En enero de 2006 comencé en Venezuela como parte de la misión Barrio adentro II”, añade el entrevistado.

“Habíamos recibido un diplomado de terapia intensiva y trabajaba en centros de diagnóstico integral en la terapia. Salía de las guardias a los operativos por río, para visitar otras comunidades”, cuenta el doctor Piter.

 “En Guatemala también caminábamos mucho mochila al hombro cargada de medicamentos. Ya en Venezuela empecé a trabajar a orillas del rio Orinoco, en un poblado llamado Mapires del estado Anzoátegui. Creo que seguí la aventura de las montañas de Guatemala, a los viajes río arriba y río abajo por el Orinoco visitando comunidades que nunca habían visto a un médico”, dijo.

En esta hermana nación permaneció hasta el 2011, año en que comenzó, a su regreso a Cuba, “la especialidad de cardiología en el Instituto”.

“Desde que empecé medicina me encantó la medicina interna y en especial las enfermedades cardiovasculares. Ya en el Instituto conocí a grandes profesores como los doctores Lorenzo Llerenas y Leonardo López, entre muchos otros y me dirigí hacia la cardiología intervencionista”, señaló.

Martínez Benítez uno de los seis colaboradores que se encuentran trabajando en el hospital amistad Vietnam- Cuba en la provincia de Quang Binh. Foto: Cortesía del entrevistado.

A Vietnam, el doctor Piter llegó en abril del 2018. Pero no se trata solo de haber venido a ese país, “sino al histórico hospital que representa la amistad entre dos pueblos”, dijo.

“Reiniciamos la colaboración con este país asiático después de casi 28 años de la salida de la brigada médica cubana en 1990, pues acá estuvieron trabajando más de 100 profesionales de la salud desde 1981 hasta 1990”, explicó.

“Vietnam y Cuba tienen una relación tan íntima que está por encima de todo. Es mágico y difícil de explicar, pero donde hay un cubano y un vietnamita, estos se unen y defienden como hermanos”, refirió.

Homenaje a Fidel, junto a sus colegas vietnamitas. Foto: Cortesía del entrevistado.

Martínez Benítez uno de los seis colaboradores que se encuentran trabajando en el hospital amistad Vietnam- Cuba en la provincia de Quang Binh. “Para nosotros es un honor trabajar en este hospital donado por Fidel, en una visita histórica a esta provincia en 1973. Este año se cumplen seis décadas de las relaciones entre ambas naciones”, enfatizó.

El privilegio de sanar

“De Cuba de extraña todo”, dijo el galeno. Foto: Cortesía del entrevistado.

De Cuba de extraña todo, en especial la familia y los compañeros de trabajo”, insiste.

En ese punto se detiene. Habla de su hija menor, Amalia, que tiene cinco años, y de Anelys, su hija mayor, una joven de 16 años. “Tenía un año cuando salí por primera vez a Guatemala”, subrayó.

Si puede mencionar un abrazo para las dos se lo agradecería”, insistió.

Anelys y Amalia, las hijas del doctor Piter. Foto: Cortesía del entrevistado.

Pero, para Piter, hay algo que hace valer la pena tanta añoranza. “No creo que se practique una medicina más justa en todo el mundo como la nuestra”, aseguró.

Vuelvo a preguntarle entonces por el contingente de esperanzas. “Una vez que eres de la Henry Reeve lo eres para siempre. Es un privilegio formar parte de un contingente que se distingue por su solidaridad y amor a la humanidad”, agregó el galeno.

Datos sobre el Contingente Henry Reeve

Médicos cubanos combatieron el ébola en Guinea y otros países africanos junto a profesionales de EEUU y otros países. Foto: Archivo de Cubadebate.

Principales hitos

Médico de la Henry Reeve durante la epidemia del cólera en Haití. Foto: Reuters (Archivo).

Cuba ha mandado brigadas médicas a 39 países en medio de la pandemia de COVID-19. En la foto de archivo se muestra el arribo de los galenos caribeños a Italia.

Fuente: Ministerio de Salud Pública