Ni los caricaturistas ni los trabajadores de la Salud suelen tener la celebridad de los deportistas, pero eso no niega que sean tan valorados como ellos. Así, por cada pieza deportiva que reposa en un Salón de la Fama hay cada día numerosas caricaturas que recorren el mundo y se salvan miles de vidas, lo cual es posible porque para dar por acabada una buena obra o autorizar un alta médica, los dibujantes y los sanitarios deben ejercitarse como lo hace un atleta. Es que la creatividad y la dedicación agotan.
Es evidente: la permanencia en los hogares ha disparado la producción de nuestros humoristas gráficos y, a tono con los tiempos que corren, brindan obras que mueven a la reflexión, al entendimiento, al deseo de vivir. Aunque por ahora el nasobuco no nos deje mostrar la sonrisa plena.
Caricatura de Ángel Boligán Corbo (Boligán).
Caricatura de Brady Izquierdo Rodríguez (Brady).
Caricatura de Osvaldo Gutiérrez Gómez (Osval).
Caricatura de Fabián Sotolongo Fernández (Fabián).