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Banco Central de Cuba: “Trabajar para elevar la calidad de los servicios”

 

El BCC tiene como misión promover la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional y contribuir al desarrollo armónico de la economía. Imagen: BCC.

Las transformaciones que implementa el Banco Central de Cuba (BCC) para su perfeccionamiento, incluido el reforzamiento de entidades financieras no bancarias para incentivar la economía, fueron temáticas analizadas este miércoles en la Mesa Redonda.

En un primer momento, Irma Margarita Martínez Castrillón, presidenta del BCC, recordó los tres nuevos decretos-Ley aprobados en el 2018, los cuales norman la gestión del organismo y de las instituciones financieras que forman parte del sistema bancario.

“Las nuevas normativas se basan en el principio de desarrollo del Banco Central de Cuba y las instituciones financieras bancarias y no Bancarias, que se modernizan acorde con la práctica internacional, con el fin de que el sistema esté mejor posicionado para enfrentar el escenario económico, financiero actual y futuro del país”, aseguró Martínez Castrillón .

Asimismo, se refirió a la normativa que establece las infracciones administrativas en materia bancaria, financiera y cambiaria.

“El trabajo actual busca cumplir con los lineamientos aprobados, que son responsabilidad directa del BCC y del sistema, todo ello dentro de la actualización gradual del modelo económico y social cubano”.

Según se conoció en el espacio televisivo, actualmente el sistema bancario cubano está compuesto por:

Según la directiva, el BCC tiene como misión promover la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional, contribuir al desarrollo de la economía, ejercer la regulación y supervisión de las instituciones financieras cubanas y extranjeras, y regular y supervisar las actividades de entidades no financieras que presten servicios de apoyo en cuanto a cobros, pagos y otros que se ejecuten en el territorio nacional y que guarden relación con la actividad financiera y cambiaria.

Entre todas estas misiones, Martínez Castrillón hizo especial hincapié en la función bancaria y la "debida diligencia", pues los bancos se dedican a realizar en forma habitual la intermediación de recursos financieros.

“La captación y colocación de fondos propicia que el banco preste un servicio a favor del desarrollo de la economía. Esta forma particular de funcionamiento demanda la necesidad de preservar los depósitos captados mediante una adecuada gestión y supervisión de los riesgos inherentes a la banca".

En este sentido, la ministra explicó que la función que realizan los bancos los hace susceptibles de malas prácticas por parte de sus clientes.

“Podemos mencionar el riesgo de crédito como el más importante. Un financiamiento entregado a un cliente sin identificarlo correctamente, sin valorar sus posibilidades de devolución, o sin verificar la legitimidad del origen y el beneficiario final de los fondos promovidos por la operatoria, pone al banco ante un compromiso que puede dañar su gestión y reputación en el mercado”.

Por estos riesgos, la práctica común es solicitar garantías a los clientes, así como abundar en los elementos claves de identificación de quien realiza las operaciones.

“Hay otros riesgos bancarios, como los operacionales, relacionados con fallas en los sistemas, el abuso de los servicios para realizar operaciones fraudulentas o de lavado de activos, entre otros cuya prevención y enfrentamiento llevan atención permanente”.

¿Cómo se entiende la "debida diligencia"?

Nuevos billetes de alta denominación en moneda nacional, puestos en circulación por el Banco Central, La Habana, Cuba, el 4 de febrero de 2014. Foto: ACN.

A decir de Martínez Castrillón, la “debida diligencia” es un conjunto de acciones dirigidas a fortalecer las líneas de defensa de los bancos, donde coexisten las medidas preventivas, la capacitación del personal y el control en las oficinas.

Dichas acciones se traducen en una serie de estrategias y requisitos del banco hacia los clientes. Entre ellos, la presidenta del Banco Central de Cuba reconoce los siguientes:

La definición por cada banco de sus procesos de aceptación del cliente, teniendo en cuenta los criterios de riesgos.

  1. La identificación del cliente en el momento de la apertura de la cuenta, así como determinar el beneficiario.
  2. No se abren cuentas sin presencia de los clientes o sus apoderados.
  3. Se establecen medidas de monitoreo para identificar operaciones sospechosas, al solicitar extracciones, transferencias o hacer depósitos inusuales.
  4. Las operaciones inusuales pueden ser aclaradas con los clientes y, de darse el caso, se pueden aplicar medidas cautelares.
  5. En el caso de las operaciones sospechosas, se identifican cuando se presume que puede haber alguna actividad delictiva vinculada con el lavado de activos, el financiamiento del terrorismo u otros delitos como la evasión fiscal, el cohecho y la falsificación de documentos bancarios y del comercio.
  6. El banco puede congelar los fondos y activos de personas y entidades designadas en las listas del Consejo de Seguridad de la ONU por su vínculo con el terrorismo.
  7. El banco toma en cuenta variables como: el propósito de una cuenta de cliente o relación; el nivel de activos a depositar por el cliente (habitual u ocasional) o la dimensión de las transacciones realizadas, así como la regularidad o duración de la relación comercial.
  8.  Se solicitan declaraciones de origen y destino de los fondos a los clientes que sobrepasan los umbrales de 10 000 CUC o su equivalente en CUP en caso de personas jurídicas y personas naturales, y 30 000 CUP para las personas naturales. En el caso de las personas jurídicas se especifican 50 000 CUP.

La presidenta del Banco Central de Cuba también destacó que nuestro país tiene adecuada la legislación según los estándares internacionales.

“A mediados de 2015 el Grupo de Acción Financiera para Latinoamérica (Grupo regional tipo GAFI) , culminó el examen a Cuba con resultados favorables. En años subsiguientes en que el país ha rendido cuentas sobre los avances se ha reconocido la disciplina del país. Está prevista una nueva ronda de evaluación que pudiera convocarse en el 2020”, informó Martínez Castrillón.

Con respecto a las transgresiones identificadas en las instituciones financieras, la presidenta destacó que corresponde al Banco Central de Cuba la aplicación de sanciones.

“En el caso de los clientes, se aplican medidas cautelares, como a aquellas cuentas que son congeladas hasta tanto los órganos de relación u organismos superiores de las entidades y empresas adopten las acciones correspondientes para restablecer la legalidad”.

Desafíos de la banca de cara a los compromisos internacionales

“Hay que fortalecer las instituciones financieras y solucionar algunas dificultades que fueron identificadas por los evaluadores del GAFI, para prevenir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo”, aseguró la directiva al referirse a los compromisos internacionales.

Al respecto, insistió en que es importante mantener y mejorar lo logrado para evitar que el país sea utilizado en estas actividades, así como en cualquier movimiento de capitales ilícitos utilizando el sistema bancario y financiero nacional.

“Es un reto para todos, porque estas manifestaciones adoptan nuevas formas y modalidades, en correspondencia con las tendencias internacionales. Cuba está comprometida con estos objetivos dentro del proceso de actualización del modelo económico que tiene lugar en el país”.

Irma Margarita Martínez Castrillón alertó que el lavado de activos es un delito de connotaciones y matices muy amplios, y se puede manifestar en:

La labor de prevención y enfrentamiento a estas ilegalidades involucra a todas las instituciones y a la población. En la comisión de estos delitos podrían involucrarse personas inconscientemente o por desconocimiento.

Medidas para impulsar la economía

Billetes emitidos por el Banco Central de Cuba. Foto: Archivo.

Con respecto a las medidas aprobadas para impulsar la economía, Mayobre Lence, vicepresidente del Banco Central de Cuba, destacó primero el desarrollo de la institución financiera bancaria o no bancaria (IFNB), “para propiciar un desarrollo empresarial que asegure el capital de trabajo y permita establecer esquemas de encadenamientos productivos, dando prioridad a la exportación de bienes y servicios y a las producciones para el turismo”.

Para cumplir lo anterior, se designó a FINATUR, institución que en los años noventa realizó operaciones financieras que aseguraban las producciones para el turismo.

De acuerdo con el Decreto Ley 362, “De las Instituciones Financieras del Sistema Bancario Nacional “, las IFNB realizan actividades de intermediación (obtienen recursos y colocan recursos con un margen de ingreso a su favor), con excepción de la captación de depósitos (apertura de cuentas) y otras operaciones financieras de mayor complejidad que realizan los bancos.

"Se pueden otorgar financiamientos, administrar recursos (fideicomiso) y gestionar activos (ejemplo, servicios de gestión de cobro)", afirmó el vicepresidente del Banco Central de Cuba.

En una primera etapa que comenzó en julio se financiaron producciones de empresas con destino al turismo para sustituir importaciones. La selección de las empresas y producciones a financiar partió del Ministerio del Turismo (MINTUR), en razón de las más necesarias a corto plazo, aclaró Mayobre Lence.

Respecto a las normas para el cumplimiento de las medidas, estas son:

Ejecución de los financiamientos

El BCC exhorta a hacer un mayor uso de la banca móvil, la banca virtual, la telebanca y multibanca, y un mayor uso de las tarjetas magnéticas. Foto: Canal Caribe.

Mayobre Lence informó en la Mesa Redonda que hasta estos momentos se ha financiado a diez empresas -seis de la industria y cuatro de la alimenticia- por más de nueve millones de dólares, destinados a la adquisición de materias primas y envases, principalmente.

“Desde principios de septiembre las empresas comenzaron a recibir las mercancías y se han ido incorporando en sus procesos productivos”.

Sobre el tema, el directivo del BCC explicó que el promedio máximo de amortización de los financiamientos es de seis meses, aunque se producen pagos parciales. “De  hecho, ya en septiembre se están recibiendo los primeros pagos”.

Mejores servicios

Irma Martínez Castrillón reconoció que trabajan para elevar la calidad de los servicios bancarios, en la que aún tienen grandes insatisfacciones por no alcanzar los estándares deseados.

Asimismo, el Banco Central de Cuba seguirá desarrollando los proyectos incluidos en la informatización de la sociedad con el desarrollo de nuevos servicios como Transfermóvil y EnZona.

De esta manera, se reducirán los trámites presenciales en las sucursales, al poder hacer un mayor uso de la banca móvil, la banca virtual, la telebanca y multibanca, y un mayor uso de las tarjetas magnéticas.