Pasaje a lo desconocido: Fieles hasta que... (+ Podcast)

Reinaldo Taladrid: Bienvenidos a Pasaje a lo desconocido. ¿Saben de qué vamos a hablar hoy? Sobre un tema sugerido por algunos, no todos, de nuestros accionistas principales, o sea ustedes.

El tema surgió a partir de este fragmento de aquellos recordados programas donde se presentó el estudio genético de este servidor.

Entrevista con la Dra. C Beatriz Marcheco (Presidenta de la Sociedad Cubana de Genética Humana)

Porque Mali fue un imperio de donde vino una migración forzada de esclavos, fundamentalmente del grupo de los mandingas. Dentro de ellos, existió un subgrupo que eran los bambara, su información genética apunta a que el abuelo africano era de ese grupo étnico. Entre sus características estaba el hecho de que: uno, eran incrédulos y lo otro, eran infieles. Ahí lo dejo.

Reinaldo Taladrid: Efectivamente el tema de hoy es la infidelidad. Para descomponer el tema y lanzarse en esta odisea del conocimiento humano, desde la perspectiva más seria y científica posible, está aquí nuestra querida Doctora Patricia Arés, Presidenta de la Sección de Familia de la Sociedad Cubana de Psicología, quien además está inmortalizada en este pequeñito y humilde programa, por el momento que vamos a recordar.

Entrevista con la Dra. Patricia Arés, 2013

Doctora Patricia Arés: La pareja sigue siendo un pacto de exclusividad. Lo que pasa es que los límites...

Reinaldo Taladrid: ¿La lectura del pacto de exclusividad qué quiere decir?

Doctora Patricia Arés: Quiere decir un poco... como una situación de infidelidad.

Reinaldo Taladrid: ¿Y que la otra parte lo sepa?

Doctora Patricia Arés: Claro, sí... que la otra parte de la pareja perdone o disculpe.

Reinaldo Taladrid: Pero una cosa es perdonar y otra cosa es saber que va a salir hoy con otra persona.

Doctora Patricia Arés: Eso es un sincericidio.

Reinaldo Taladrid: ¿Un sincericidio?

Doctora Patricia Arés: Sí, un sincericidio. Realmente no es decir: "mira ahora voy a salir con la otra persona".

Reinaldo Taladrid: Que se lo diga y no haya problema.

Doctora: No, no...

Reinaldo Taladrid: ¿Usted se recuerda de aquello Doctora? Sincericidio.

Doctora Patricia Arés: Perfectamente.

Reinaldo Taladrid: Ahora, vamos a hacer la primera parte conceptual Doctora. Desde su perspectiva, desde cómo usted analice estos temas que creo, tienen que ver mucho con su trabajo, ¿qué cosa es la infidelidad?

Doctora Patricia Arés, Presidenta de la Sección de Familia de la Sociedad Cubana de Psicología

Doctora Patricia Arés: La infidelidad desde el punto de vista psicológico es la ruptura de un contrato, de un pacto que existe entre dos personas que libremente desean tener una relación de pareja con la irrupción de un tercero.

Este pacto por lo general es de exclusividad sexual, afectiva y emocional; esa exclusividad se basa en un pegamento emocional muy importante: la confianza.

Reinaldo Taladrid: Cuando usted dice "pacto", ¿estamos hablando de documento o no?

Doctora Patricia Arés: No, puede ser explícito o puede ser implícito. Si es legal es explícito, es decir, es un pacto donde yo me comprometo social y públicamente a tener una relación de exclusividad en una relación de pareja, pudiéramos decir relaciones conyugales maritales o extramatrimoniales.

También puede ser implícito, digamos una pareja de novios. Ellos no hablan y te dicen "te voy a ser fiel para toda la vida", pero está implícito de que hay un pacto de exclusividad sexual y afectiva.

Las personas esperan esa exclusividad. Ha sido históricamente el fundamento legal de la monogamia: la forma de organización legal de la sociedad o del matrimonio.

La monogamia que es un poco la exclusividad sexual, es el fundamento que se gestó para preservar la prole, la familia, las relaciones de herencia... es decir, es un mandato social este pacto de exclusividad que es lo que se denomina la fidelidad.

Fíjate que viene de la palabra fe: confianza; da crédito y por supuesto, la infidelidad entonces, la falta de ella. Tiene un fundamento ético y moral porque esta última está basada en el engaño y en la mentira.

Reinaldo Taladrid: Aquella vieja frase que yo escuchaba mucho antes de "infiel con el pensamiento", "infiel con lo que piensa". ¿Eso existe o no?

Doctora Patricia Arés: Yo pienso que no, porque tú no estás rompiendo el contrato. Tú puedes tener fantasías. Somos sujetos deseados y deseantes, podemos tener incluso la atracción hasta por otras personas. En ese sentido, tú no eres infiel.

Ahora, tú eres infiel cuando mientes el acto de la infidelidad. Está en mentir, en engañar, en hacer de alguna manera algo que pueda afectar a una tercera persona.

Reinaldo Taladrid: Yo le propongo algo Doctora. En una encuesta reciente que encontramos, realizada por la Universidad de Colorado en Estados Unidos, sobre la infidelidad, seleccionamos algunos de los temas. Le propongo analizar cada uno para que desde su experiencia nos comente como ocurre en Cuba.

Una investigación del Departamento de Psicología y Neurociencia reflejó que el 53,5 % de los encuestados reconoció haber sido infiel, afirmó que tuvo relaciones sexuales con alguien que "conocía muy bien", que bien podría ser un amigo cercano.

Doctora Patricia Arés: Ahí existen dos aristas, un poco el incremento de la infidelidad, que es real en todos los países y la mayoría de las infidelidades transgreden los límites con personas muy cercanas: del centro de trabajo, con amigos... Es cierto. Esto también es bastante frecuente en Cuba.

Es decir, hay un traspaso de la intimidad a otras personas en el contexto laboral o en el de los vecinos o las amistades íntimas. Esto está avalado por otras investigaciones, también en Cuba, donde evidentemente ha habido un incremento de la infidelidad a nivel mundial.

Los países occidentales urbanos tienen una alta proporción, incluso hay un incremento de la infidelidad femenina. Aunque se considera al hombre más infiel, ha habido un incremento de la infidelidad en las mujeres.

Reinaldo Taladrid: Eso se lo tenía preparado para después. Vamos a continuar con la encuesta.

Al mismo tiempo, el 29,4 % lo hizo con personas cercanas, tales como "un vecino o un compañero de trabajo".

Eso ya lo analizamos...vamos a continuar.

El resto de los encuestados infieles -un escaso número- admitió haber tenido relaciones con desconocidos o "conocidos casuales".

Infidelidad casual... Sale una noche, va a un bar se toma dos tragos, conoce una gente y tiene un affaire esa noche, alguien que no conocía. Se dice en la encuesta que fue minoría, en su experiencia en Cuba, ¿también es minoría o no?

Doctora Patricia Arés: Es minoría. Las infidelidades que tienen mayor trascendencia por el impacto emocional en la pareja son con personas cercanas en el espacio de tu intimidad, tanto en el trabajo como vecinas.

Yo diría que en Cuba es más recurrente que ocurra en el espacio laboral pues ha sido propicio, en determinados sectores… altas horas de la madrugada, tiempos muy largos de trabajo para relaciones muy estrechas con otros miembros, misiones en el exterior...

Reinaldo Taladrid: Yo le propongo, Doctora, que continuemos con la encuesta.
El informe reveló, por otro lado, que los hombres incurren en la infidelidad con más frecuencia que las mujeres. El 21 % de los hombres y el 13 % de las mujeres entrevistadas reconocieron que fueron infieles al menos una vez en su vida.

Fíjese en los datos... El género... ¿cómo analizamos esto?

Doctora Patricia Arés: Si esa encuesta se hubiese hecho el siglo pasado la proporción hubiera sido enorme, pero evidentemente hay un incremento de la infidelidad femenina, al punto de decir una proporción de 3 de 3, 3 a 1 o 3 a 2, sobre todo en lugares urbanos occidentales. No pudiéramos decir lo mismo en comunidades rurales o religiosas, depende de los sectores, pero evidentemente hay un incremento.

Esto va acompañado de toda una serie de factores que tienen que ver con la entrada de la mujer al mundo laboral, con el movimiento feminista, con la revolución sexual, los anticonceptivos, la libertad de deberes y derechos. Son una serie de factores que, de alguna manera han avalado otra posición de la mujer donde irrumpe en otro tipo de espacios, no sólo en el doméstico.

Reinaldo Taladrid: Yo tengo dos preguntas. La primera es, si lo entendí bien, si se hubiera hecho esta encuesta hace un siglo las mujeres no hubieran dicho que son infieles por doble moral, por hipocresía social, ¿aunque lo fueran?

Doctora Patricia Arés: No, yo creo que siempre hubo una complacencia y una tolerancia mayor a la infidelidad masculina. Desde el punto de vista de la doble moral, pensando que el hombre por la construcción de la masculinidad, no se puede resistir a una tentación, que tiene que responder a todo tipo de asedio. Son mandatos de la masculinidad y siempre hubo una permisividad y tolerancia social, incluso, una cierta aceptación de doble moral.

Mientras tanto la mujer era muy condenada, vivía con mucha sanción social y el hombre hasta cierto punto tenía permisividad. Esto por supuesto, se ha ido trasladando como herencia, donde incluso existen hasta servicios al hombre como prostíbulos, la bigamia u otros fenómenos como por ejemplo la doble vida, que significa que han tenido dos relaciones estables a lo largo de un tiempo considerable, (donde antes decían el hombre tiene "su catedral" y "su capilla"), como relaciones paralelas, digamos estables, e incluso pueden tener hijos con ambas mujeres.

Ese fenómeno es más masculino. No se conoce que es un fenómeno femenino propiamente, pues la mujer está más atada a la crianza de los hijos, a esas responsabilidades de protección a los ancianos, a los enfermos... evidentemente siempre hubo más tolerancia, por eso la desproporción en cuanto a la cantidad de hombres que son infieles en relación con las mujeres, pero como la realidad social y el mundo han cambiado estos porcentajes se están equiparando.

Reinaldo Taladrid: Usted es la Doctora, mi profesora, lo que usted diga... pero ahora a lo mejor yo estoy equivocado.

La mujer ha logrado justicia histórica, la que se merecía en el trabajo. En la igualdad no lo ha logrado todo, pero de hace un siglo para acá ha avanzado mucho y se ha ido emparejando en oportunidades profesionales y sociales.
Ha ido logrando el rol de igualdad que le corresponde. ¿No se supone que la infidelidad es algo negativo y no puedo leer yo que, al acercarse a la igualdad plena, que es lo justo, entonces son tan infieles como los hombres?

No, a mí no me parece que es un derecho conquistado, sino que hay una equiparación. Aunque, por ejemplo, se ha dicho que la monogamia es una convención social legal como una especie de restricción y que por naturaleza somos poligámicos, creo que no estoy de acuerdo con eso, o sea, no me parece que se debe usar un argumento biológico para sostener un nuevo mito social.

Es un momento en que hay que llegar a ser transparentes y ¿aceptar que somos poligámicos? Creo que no.

Reinaldo Taladrid: O sea, usted definitivamente cree que no.

Doctora Patricia Arés: Creo que las condiciones sociales y culturales han cambiado. El aumento de la infidelidad tiene mucho que ver con la denuncia a un modelo de relación de pareja que ahora resulta opresivo y que no se ha revisado sustancialmente.

Me refiero en específico al modelo de la media naranja, el modelo funcional dependiente de "yo para ti" y "tú para mí"... Las personas se resisten a ese tipo de modelo, no se ha revisado el modelo porque lo ideal sería que ya no fuera "yo para ti" y "tú para mí" sino, yo para mí, tú para ti y los dos nos ocupamos de nosotros.

Reinaldo Taladrid: ¿Cuál es la diferencia?

Doctora Patricia Arés: El modelo ya no es funcional, ni dependiente, es un modelo de posesión. La media naranja no puede sustituirse por la naranja y media. Debe ser revisado, a partir de un modelo de interdependencia donde se pueda aceptar otros modos de funcionar que no sean tan opresivos.

Reinaldo Taladrid: Otros modos...

Doctora Patricia Arés: Bueno, tú puedes establecer creativamente las reglas que quieres tener con la pareja. No tienes que tener la convención social. Hay parejas actuales que incluso dicen: "es un pacto de unicidad y no de exclusividad", "yo te entrego lo mejor de mí y tú me entregas lo mejor de ti".

Hay comunidad de intereses y parejas jóvenes que han tenido una apertura sexual y en este caso, de hecho, no se considera infidelidad, no es la generalidad.

Reinaldo Taladrid: Pero entonces, ¿eso no es un poco poligámico? Esa pareja que los dos se ponen de acuerdo, "yo salgo hoy, tú sales mañana", "si tengo algo casual no hay problema, yo regreso a la casa contigo", "si tú tienes algo casual"... ¿Eso no es un poco poligámico?

Doctora Patricia Arés: Es un poco poligámico y en Cuba no es la generalidad.

Reinaldo Taladrid: ¿Cuál es la generalidad hoy?

Doctora Patricia Arés: La generalidad sigue siendo que, aunque tú tengas cierta visión social de tolerancia aparente a la infidelidad, este es un proceso doloroso. Las personas se dan el permiso de hacerlo, pero que no te lo vayan a hacer a ti, porque cuando es así, es un desgarro, es una pérdida de confianza.

Se producen reacciones emocionales muy intensas. Es una de las causas de la ruptura matrimonial, es decir que tiene un impacto emocional. Si fuera tan aceptado como parece no tuviera ese impacto en las parejas cubanas.

Reinaldo Taladrid: Doctora le propongo regresar a la encuesta. Vamos a ver los dos últimos temas.

La desaprobación de las relaciones extramaritales, es decir que sea visto como "algo malo" pasó de un 79 % al 76 % en 2016 (análisis a partir de una encuesta anterior).

Concretamente, y de acuerdo al estudio, en el año 2000 los infieles que lo reconocieron fueron el 17,8 % mientras que en 2016 la cifra descendió a 16,3 %.

Reinaldo Taladrid: Estos son los últimos temas de la encuesta. Doctora, ya los habíamos abordado...

Doctora Patricia Arés: Evidentemente la mayoría de las personas reconocen que no es buena la infidelidad, porque bueno el 76% lo reconocen de esa manera y aunque bajó un poquito... o sea, la aprobación aparentemente subió un 20 por ciento.

La generalidad de las personas cuando preguntas ¿estamos hablando de algo malo o bueno? Están dando una respuesta basados en una connotación moral en la encuesta. Si la gente lo ve como bueno o no, tiene una cierta connotación.

Reinaldo Taladrid: Por lo que usted recibe en la consulta y conoce, ¿qué connotación tiene?

Doctora Patricia Arés: La connotación es ética y moral porque está basada en el engaño, en la mentira. Las personas no aceptan ser traicionadas; utilizan esos términos, "me traicionó", "me engañó", "me desfalcó mi confianza"...

Es por ello que te digo que hay dos planos. Si tú le preguntas a una persona, en el plano social, te dice: "bueno... sí se ha incrementado, es verdad que hay más infidelidad ahora", como si la pareja estuviera más abierta.

Pero si tú la aterrizas en la relación psicológica-emocional de las personas que van a la consulta, el sufrimiento que produce la infidelidad todavía es muy alto. Incluso, cuando la persona es descubierta, aunque lo niegue, despierta hasta violencia.

En Cuba es común que genere reacciones de violencia. La persona se siente indignada, entonces uno dice bueno... no hay tal tolerancia, no hay tal apertura a la poligamia cuando la gente aún reacciona de esa manera.

Reinaldo Taladrid: Ahora nos vamos hasta Camagüey, ahí la princesa Ana salió a la calle a preguntar de manera espontánea. Esto no es una encuesta científica, ni tiene la metodología de investigación social requerida, pero yo le pedí que también, aunque no todo lo pudiera poner en cámara, me hicieran una tablita con la cantidad de gente que respondió la pregunta sobre infidelidad.

Reporte desde Camagüey por la periodista Ana Linares

Ana Linares: Hoy le he estado preguntando a los camagüeyanos si alguna vez han sido infieles. Les voy a presentar una pequeña tabla donde he recogido todas sus respuestas.

1- ¿Ha sido infiel a su pareja alguna vez?
Sí - 17
No - 28

2- Si es así, ¿con quién lo ha sido?
Compañeros (as) de trabajo - 9
Vecinos - 4
Amistades - 1

3- ¿Por qué lo hizo?
Aburrimiento - 3
Deseos insatisfechos - 8
Otras - 6

4-¿Volvería a hacerlo?
No - 13
Sí - 4

Ana Linares: Interesante los datos, ¿verdad? Ahora le voy a presentar un pequeño resumen de todas estas entrevistas.

Ana Linares: ¿Alguna vez has sido infiel?
- Sí, una vez.
-Una pila de veces.
-No. Estoy seguro.
-No te puedo decir.
- Durante 35 años le he sido fiel a mi esposa... porque ese es el verdadero amor. Ahora parece que ya no existe.
-Desde que nací.
-Es una situación bien difícil, pero lo hice hace algún tiempo ya.

Ana Linares: ¿Y por qué lo hiciste?
- Creo que fue por la presión de mis amistades.
-Por amor.
-Porque no estaba satisfecho.
-Por despecho.
-Porque estaba pasando por un bache en mi relación y tal vez ser infiel fue la solución más fácil.
- Por cansancio.

Ana Linares: ¿Fue con una compañera de trabajo, una vecina...?
- Una amiga, una conocida.
-Fue con una persona que no conocía.
-Con mi vecino.

Ana Linares: ¿Lo volverías a hacer?
- Depende.
-No, jamás.
-Ya no tanto, ya lo pienso dos veces.

Ana Linares: Taladrid, lo más interesante de todo esto es que cuatro de los entrevistados me hicieron la misma pregunta, ¿usted alguna vez ha sido infiel?

Reinaldo Taladrid: Muchas gracias, excelente trabajo de la princesa Ana. Doctora parece que alguien de los entrevistados preguntó por mí. Yo no soy importante, ya bastante con la predisposición genética. La Doctora ya explicó el papel de la cultura, que somos un ser esencialmente cultural por tanto puedo superar esa predisposición genética. ¿No es verdad Doctora?

Doctora Patricia Arés: Por supuesto. No se puede dejar llevar por el ADN.

Reinaldo Taladrid: Nos vamos a la encuesta, qué le parece esta encuesta con todo lo que se preguntó en Camagüey.

Doctora Patricia Arés: Fíjate que tiene consonancia con la otra encuesta que tú presentaste que se hizo en otro país. Evidentemente es interesante cómo las personas aprueban que han sido infieles.

Yo observo que depende de las edades también y del tipo de infidelidad porque esta tiende a manejarse muy a lo homogéneo y es muy diversa, tiene muchas causas y momentos; incluso en el ciclo vital de la vida porque las personas jóvenes tienden por sí a ser más infieles.

Tú sabes que aquí se habla de la descarga entre los jóvenes, aun teniendo novio, la apertura de la relación y la pareja abierta. Después poco a poco en la vida hay un momento que es bastante proclive a la infidelidad que es cuando nace el primer hijo.

Es en este momento donde pueden existir restricciones sexuales entre la pareja. El hombre siente que tiene que compartir su cuerpo con el hijo y aparecen serias situaciones, el nido vacío, determinados momentos...

Reinaldo Taladrid: Aburrimiento...salió ahí.

Doctora Patricia Arés: Las causas son muy diversas, incluso depende de si es una infidelidad ocasional o más estructural, si lleva más tiempo, hay un involucramiento emocional sexual y afectivo con una tercera persona...

Evidentemente siempre la infidelidad parte de una carencia que de alguna manera se trata de resolver o se trata de encontrar satisfacción en otro contexto. Hay que echar abajo el mito de que la pareja tiene que estar mal, a veces son circunstancias o condiciones coyunturales que favorecen la aparición de un tercero.

Estamos hablando de una cultura de sex appeal, de que la gente cubana tiende al coqueteo, de que hay a veces todo este tipo de dinámicas sociales donde los límites se desdibujan, donde el cubano tiende a abrir ventanas de intimidad muy fácilmente a otras personas; es decir, es muy comunicativo y cuando vienes a ver estás involucrado emocionalmente.

Está el aburrimiento porque evidentemente la relación de pareja va cambiando y en algún momento llega la rutina. Está la exigencia, está el no hay agua, el bloque, el cemento, la construcción, el hijo y entonces viene alguien caminando bajo la lluvia.

Es ahí cuando el enamoramiento es como una droga emocional o una tentación. Las personas comienzan a sentir como que una pasión que ya ha quedado amortiguada con los golpes de la vida cotidiana, que dicho sea de paso en Cuba es bastante complicado, esto pasa por ahí, comienza por corroer un poco esa idea del amor romántico que las personas tienen de que tiene que ser una llama donde la gente está en un estado de éxtasis permanente. No es así.

Reinaldo Taladrid: ¿Es cierto que las parejas que duran mucho, llega un momento que ya la atracción sexual desaparece y da paso a la atracción humana, la confianza, la correlación, la familia...?

Doctora Patricia Arés: Yo creo que el amor evoluciona, efectivamente no está todo el tiempo en una fase de enamoramiento intenso donde las personas están en estado de "embriaguez".

Las etapas del ciclo vital de la familia hacen que el amor evolucione pero no necesariamente evoluciona para mal, muchas veces la confianza, la estabilidad, el cariño, la complicidad, la comunión de intereses, los proyectos comunes, las amistades compartidas y una serie de beneficios se van sumando a esa pasión.
Claro, significa que van cambiando los niveles de intensidad.

Reinaldo Taladrid: ¿Y no es ahí donde entonces como una medicina puede aparecer algo ocasional?

Doctora Patricia Arés: Depende de la persona, la personalidad, de tu propio patrón, de tu propia predisposición. Hay quien tiene una personalidad que tiende a acumular trofeos, que les gusta las aventuras, las experiencias intensas...Depende.

Reinaldo Taladrid: Ahora Doctora un último tema. Las parejas del mismo sexo...este fenómeno de la infidelidad o la fidelidad, vamos a verlo de las dos perspectivas, por su experiencia cómo se da: ¿es igual o diferente?

Doctora Patricia Arés: Yo no te puedo decir que haya un estudio, pero te puedo decir que las parejas del mismo sexo, sí se rigen por un patrón monogámico también, es decir, es la forma de organización social que existe en la pareja y de por si la pareja que quiere dar crédito incluso, la que quiere casarse, la que está defendiendo los derechos, parte de los mismos principios del pacto de exclusividad sexual, aunque a lo mejor es muy probable que tengan otros modelos de relación de pareja donde haya más apertura.

La pareja homosexual que quiere dar crédito social funciona como la pareja heterosexual, es decir, como un par que se es fiel y que tienen una vida en continuidad. Esto realmente es bien interesante. Por ejemplo, dos mujeres que se unen en una relación lésbica. Podríamos decir que serán más fieles porque la mujer siempre ha sido más fiel que el hombre. Por tanto, dos hombres juntos serán entre ellos más infieles porque históricamente ha sido así. Esas son preguntas que podemos dejar para realizar un estudio.

Reinaldo Taladrid: Doctora, ya se nos acaba el tiempo. Pero antes, amigos recuerden que ya tenemos una página de Facebook con todas las de la ley. Indira Iglesias, nuestra supernova les va a explicar a continuación cómo está funcionando para que entren, opinen, digan lo que quieran, participen.

Indira Iglesias: Muchísimas gracias Taladrid. Es muy simple acceder a ella, solo tiene que teclear desde su perfil en la barra de búsqueda el nombre Pasaje a lo desconocido o nuestro identificado. Allí inmediatamente se le descubrirá nuestra página.

Cuando usted esté dentro de ella solo tiene que darle me gusta y también seguir para que nuestros contenidos le lleguen con frecuencia. Ahí estamos compartiendo de todo: fotos, vídeos, los momentos más especiales de nuestro programa y por supuesto los que causan mayor polémica.

También estaremos compartiendo fotos de nuestro equipo de trabajo, de todo el equipo de producción que hace posible cada semana que este programa salga al aire. Síganos en Pasaje a lo desconocido para descubrir este nuevo mundo que estamos experimentando, que nos permite interactuar con nuestro público desde el estudio o desde algunos de los lugares donde trabajamos, para así compartir todo lo que no ven en nuestros 45 minutos en pantalla.

Reinaldo Taladrid: Si no pudo ver el programa, quiere recomendárselo a alguien o a alguien que no vive en Cuba, visite nuestro canal de YouTube, donde usted puede volver a verlo.

También tenemos nuestro espacio en el sitio digital Cubadebate de podcast, aquí usted escucha el audio y entra en los debates, la gente discute, analiza sobre este tema, da su opinión.

Ahora sí Doctora, muchísimas gracias de nuevo, invaluable, inapreciable como siempre su presencia aquí. Recuerden lo que digo siempre lean, busquen, analicen, profundicen, después de eso vean lo que improvisó ese prodigio de la conga Santiaguito y sus Tambores sobre el tema de la infidelidad, en un Palacio de Matrimonio, fíjense que original y después de todo esto, como siempre les pido al final saque usted sus propias conclusiones.

Conversamos con:

Graduada en Psicología en al año 1975. Es profesora titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de la Habana. Ocupa el cargo de Presidenta de la Sociedad Cubana de Psicología. Imparte la materia de Psicología de la Familia y Terapia Familiar en pregrado y pos grado respectivamente. Dirige el grupo de estudios de la Familia de la Universidad de la Habana y el servicio de asistencia a la familia en el Centro de Orientación y Atención Psicológica (COAP).