Ante la ruptura del orden constitucional, el pueblo salió a las calles de forma espontánea y se organizó, dando vida a una de las luchas de resistencia más contundentes y propositivas de la región.
Cuatro años después, Honduras está hundida en una crisis político-económica y de seguridad sin precedentes y en la antesala de las elecciones generales del próximo noviembre.
En ocasión del 4 aniversario del golpe y del surgimiento de la Resistencia, La Rel conversó con Carlos H Reyes, presidente del STIBYS y miembro de la Coordinación Nacional del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).
-¿Qué es lo que más recuerdas de aquel 28 de junio?
En cuanto nos dimos cuenta de que habían atacado la casa del presidente Zelaya y lo habían montado a un avión, rumbo a Costa Rica, lo primero que dije fue que en América Latina no se habían acabado los golpes de Estado, y que debíamos organizarnos y reaccionar.
Yo he vivido varios golpes en mi país y siempre he visto como el imperio gringo los lava. Lamenté lo que pasó a Centroamérica en 1836, cuando nos dividieron en cinco repúblicas minusválidas y muy débiles. La oligarquía y el imperio mandan al pueblo a votar y, cuando no les gusta al que elige porque toma algunas medidas tibias que dicen que les afecta, dan un golpe.
Me dio cólera y lástima, pero me sobrepuse y comenzamos a organizarnos para ir frente a Casa Presidencial donde surgió la Resistencia.
-Fue en un pequeño local frente a Casa Presidencial donde nace el Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado. ¿Qué ha quedado, 4 años después, de aquella experiencia y de las expectativas de aquellos días?
Vos estabas ahí con nosotros en tu labor para la Rel-UITA, y sabes que nos estábamos preparando para llevar a cabo la consulta popular de la IV Urna, y no para enfrentar a un golpe de Estado. Sin embargo, el pueblo reaccionó de una forma inesperada, se organizó, se movilizó y tomó conciencia, despertando la preocupación de la oligarquía. El resultado fue un baño de sangre, que aún sigue y se ha profundizado.
Lo que nunca me imaginé era que, 4 años después, Honduras y su institucionalidad estuviese casi colapsada, ni que se profundizara tanto la intervención extranjera. Tampoco pensé que los poquitos que nos reunimos aquella mañana del 28 de junio íbamos a llegar a algo tan grande como lo que hemos construido en todo ese tiempo, en los aspectos sociales y políticos de este país.
Esta conjunción nos ha llevado a esta situación inédita de conciencia de clase en una gran parte del pueblo hondureño, despertando aún más temor en la oligarquía.
-¿Hay preocupación por lo que puede venir en este años electoral?
Estos señores del imperio de los Estados Unidos y la oligarquía que dieron el golpe y que han llevado a un casi colapso de esta Honduras querida, están dispuestos a que haya más intervención y hasta a dar otro golpe de Estado, en caso de ganar el partido Libertad y Refundación (LIBRE) en noviembre próximo.
Todo esto se puede deducir muy claramente de la campaña que han montado los partidos de la derecha contra la Resistencia y contra LIBRE, y ya están diciendo que su victoria generaría la misma crisis que los obligó a defender la “democracia” que el presidente Zelaya, en su momento, puso en peligro.
-El partido LIBRE es otro de los resultados inesperados del golpe que dio la oligarquía…
Su conformación fue una decisión de la Asamblea Nacional del FNRP y es su brazo político. Se rompió el bipartidismo y los dos partidos tradicionales tratarán de disputarse un electorado que ya no controlan, chantajeándolo con el fantasma del golpe de Estado, para infundir terror y hacer que LIBRE baje el perfil revolucionario que ha tenido el FNRP. Sin embargo van a fracasar, porque el pueblo ha tomado conciencia y ya sabe escoger sus propios caminos. Creo que vamos hacia algo importante e histórico.
(Tomado de AlbaTv)