DECLARACIÓN DEL EMBAJADOR DE LA MISIÓN PERMANENTE DE LA REPÚBLICA DE CUBA SOBRE LA SECCIÓN 211 ANTE EL ÓRGANO DE SOLUCIÓN DE DIFERENCIAS DE LA OMC.
25 de Septiembre de 2007
Señor presidente
Estados Unidos vuelve a presentarnos hoy el mismo informe de siempre. No han cambiado una palabra. En el fondo tampoco han cambiado sus intenciones en cuanto a la solución de este diferendo. Seguramente cuando hablemos todos los que condenamos su falta de voluntad y su incumplimiento, repetirán que las acusaciones carecen de valor.
Podría pensarse que Cuba también expone las mismas razones mes tras mes. Que las Comunidades Europeas y otras delegaciones, con preocupaciones sistémicas por estos graves incumplimientos, también repiten los mismos argumentos. Sin embargo, hay una gran diferencia entre estas declaraciones: las de Estados Unidos son una sinrazón; las del resto del mundo, son el reclamo de un derecho escamoteado. La defensa de los derechos, la pronta solución de diferencias y la prohibición de determinaciones unilaterales son objetivos del sistema multilateral de comercio que todos los presentes hemos convenido.
La manera en que Estados Unidos está desconociendo el principio de pronto cumplimiento amenaza con sentar un precedente que socava las bases en que se afinca el sistema de solución de controversias.
La Sección 211 es parte de las concesiones que el gobierno de los Estados Unidos hace a un grupo económicamente poderoso vinculado a la extrema derecha anticubana radicada al Sur de la Florida, en pago a favores electorales a cambio de que mantenga su política hostil hacia Cuba.
Esta Sección 211 complementa y amplia el bloqueo norteamericano contra Cuba, que en breve será nuevamente juzgado por la comunidad internacional en la Asamblea General de las Naciones Unidas, y como hace ya quince años consecutivos se le pedirá a ese gobierno poner fin a su política criminal e injustificada desde el punto de vista ético y legal.
El representante de los Estados Unidos ha dicho que su Congreso trabaja con diferentes propuestas legislativas para dar cumplimiento a la decisión del OSD sobre este diferendo. El desprecio a las decisiones de este órgano y a la Asamblea General de las Naciones Unidas se manifiesta en propuestas que persiguen perpetuar este engendro legislativo promoviendo cambios insustanciales a la Sección 211.
Señor presidente
Ya no se puede decir que con la dilación en el cumplimiento de las decisiones de este órgano por más de cinco años se pone a prueba la seguridad y credibilidad del mecanismo de solución de diferencias. En realidad ya no se cree en la existencia de un sistema normativo rápido, eficiente y digno de confianza para resolver las diferencias.
Cuba, acompañada de la razón y respaldada por una decisión del OSD exige al gobierno de los Estados Unidos que derogue de inmediato la Sección 211 y demuestre mayor respeto por la organización y por sus Miembros.
Muchas Gracias