Editorial de The New York Times: Malas noticias en la frontera

6 de julio, 2006
Traducción Cubadebate

Algo malo le sucedió al debate de la nación sobre la reforma seria de sus leyes de inmigración.

Fue secuestrada ayer por la "Vulnerabilidad en la Frontera y el Terrorismo Internacional" la primera de muchas audiencias que esperan llevar a cabo a lo largo del país este verano los lideres republicanos en la Cámara, ostensiblemente para buscar opinión pública sobre las reformas de inmigración. Las audiencias son un esfuerzo para retrasar las acciones de llevar a cabo legislación hasta después de las elecciones en noviembre, y crear  oposición a la propuesta de ley del Senado, que se centra no solo en la seguridad de las fronteras, sino también va encaminada hacia la ciudadanía para los inmigrantes ilegales.

Este novedoso enfoque de  gobernar "buscando opinión pública sobre propuestas de ley después que se han convertido en ley", es el reflejo cínico del juego de vincular a la inmigración con el terrorismo, que los republicanos de la Cámara esperan desacredite la propuesta del Senado y les de un empujón a corto plazo en las elecciones.

El titulo los delató. Las audiencias solo servirían si el problema de la inmigración ilegal fuera solo el de los narcotraficantes que decapitan a los policías en Tijuana y envían las drogas en grandes camiones, a través de la frontera en Laredo, o los fundamentalistas islámicos que entran a escondidas en los EEUU disfrazados de mexicanos.  "Es probable que ya haya ocurrido", dijo el alguacil Rick Flores del condado Webb, Texas, uno de tantos testigos que complació a los Republicanos al describir la vida al sur de la frontera como si sacara de una película "Mad Max".

Por supuesto, que hay preocupación y muy seria sobre la violencia en la frontera y sobre el tráfico de drogas. Pero con esto no se podrá bregar efectivamente sin otros pilares sensibles de reforma migratoria, las que los Republicanos en la Cámara están tratando de socavar al dirigir cual obra de teatro el caos en la frontera.

Por ahora, parecen estar arriba. El Presidente Bush, quien se dirigió a la nació en apoyo al enfoque del Senado, parece ahora estarse retrayendo. Dicen ahora que el Sr. Bush está dispuesto a llegar a un acuerdo sobre el enfoque de  "imposición-primero", bajo el cual cualquiera de los detalles más complicados de la reforma migratoria tendrían que esperar hasta tanto se declararan selladas las fronteras, y esto podría ser para dentro de un año o dos, o nunca. Arlen Specter, el arquitecto principal de la propuesta del Senado, ha enviado indicios similares de estar aceptando este enfoque, aunque también llevó a cabo un arduo duelo ayer durante la audiencia en la Cámara.

El Sr. Bush lleva mucho tiempo hablando bien sobre la necesidad de tener una reforma migratoria comprensiva y de la tontería que es centrarse solo en la seguridad en frontera. Pero ahora encabeza la cola de la conga que se mueve hacia atrás. Hubo un momento durante el debate sobre inmigración, después de meses de negociaciones y dificultades, cuando la oportunidad para el verdadero progreso apareció. Vino cuando el Senado presentó su ley.

Ese momento se desvanece. Salvo que el Sr. Bush y otros se enfrenten a la Cámara amenazante, puede incluso que ya se haya ido.