Presenta Cuba pruebas del carácter criminal de política migratoria de EEUU

Con información de Agencias

El carácter criminal de la política migratoria que practica el Gobierno de EE.UU., especialmente contra Cuba, quedó evidenciado hoy mediante pruebas aportadas durante una Mesa Redonda Informativa de la televisión y la radio de la Isla.

 Analistas del popular espacio refirieron hechos demostrativos de la complicidad de la Administración norteamericana en el contrabando humano desde la Ínsula, estimulado por beneficios que les promete la llamada 'Ley de Ajuste Cubano' -promulgada en 1966- al ciudadano de este país que logre llegar a EE.UU.

 El suceso más reciente, ocurrido en la madrugada del miércoles último, involucró a traficantes radicados en Estados Unidos, que intentaban transportar a un numeroso grupo de personas, incluidos niños y mujeres, desde el Sur de Pinar del Río en una lancha rápida infiltrada.

 La embarcación, de 40 pies de eslora, fue interceptada por dos unidades navales guardafronteras cubanas, cuyos combatientes se vieron en desventaja ante la superior potencia de los tres motores de la nave de los tres traficantes y su comportamiento agresivo.

 En el enfrentamiento armado que se produjo, dos contrabandistas resultaron heridos, quienes fueron atendidos en el hospital provincial de Pinar del Río, pero uno de ellos falleció, a pesar de los esfuerzos médicos por salvarle la vida, explicó Rogelio Polanco, director del diario Juventud Rebelde.

 El analista Reynaldo Taladrid dio a conocer que los contrabandistas son ciudadanos cubanos: Julio Rafael Mesa Fariñas y Rosendo Salgado Castro -sobrevivientes que están fuera de peligro-, y portaban pasaportes norteamericanos en los que constan autorizaciones de entrada a Quintana Roo, México, el 13 de marzo del 2006, el segundo, y el 29 de marzo del mismo año, el primero.

 Salgado Castro, antes de salir de Cuba, había sido procesado por actividades económicas ilícitas y una vez que llegó a Estados Unidos fue procesado por la corte de Miami Dade por ingerir bebidas alcohólicas en público y robo en mayo de 2005.

 Mesa Fariñas emigró en 1980 y con similar nombre y fecha de nacimiento aparece una persona procesada en Miami Dade por vencimiento de licencia de yate y robo, en mayo de 1996.

 Este contrabandista dijo que no quería cooperar con las autoridades cubanas, por temor a poner en peligro a su mujer e hijo, quienes se encuentran en manos de contrabandistas en México, a los cuales él debe 20 mil dólares por haber sacado a sus familiares de Cuba en la misma lancha que fue ocupada el miércoles.

 Añadió que la Oficina de Intereses de EE.UU en La Habana les negó la visa a ambos familiares allegados y por ello decidió sacarlos de contrabando y, para pagar la deuda, decidió enrolarse en la nave pirata.

 El contrabandista fallecido se nombraba Geobel González Morera, salió clandestinamente de Cuba el reciente 14 de marzo, en la misma lancha ocupada, tenía delitos por amenazas, robo con fuerza y alteración del orden.

 Rogelio Polanco, director del diario Juventud Rebelde, narró antecedentes de la misma lancha de infiltración, que durante el año 2005 y el actual ha estado involucrada en más de 20 hechos delictivos, incluidos ataques en los que trasladó a unas 480 personas.

 También informó que la embarcación ocupada, matriculada en la Florida, es operada por Joan Alberto García Núñez, alias John, de origen cubano, residente en Cancún, México, quien dirige la red de contrabando humano junto con un hermano en Miami, y la nave está registrada en esa ciudad a nombre de Eliecer Lazo Delgado.

 Polanco nombró a otros implicados en la red de traficantes de personas, organizada desde Cancún y Miami, y brindó sus actuales sitios de residencia: José Luis Hernández, Eliécer, Rivero Cárdenas, Cruz Hernández, Ariel Rodríguez Betancourt, Rolando Francisco C. Medina, Omar Corrales Batista y Clemente Jesús Ortega, entre otros.

 Explicó Polanco que aunque se conocen los nombres de los contrabandistas y la ruta que utilizan, las autoridades norteamericanas no actúan contra ellos.

 Como consecuencia del referido intento de tráfico humano, 43 personas fueron retenidas en la zona costera de Bacunagua: 22 hombres, 14 mujeres y siete niños.

 La analista Arleen Rodríguez, enumeró características de ese grupo humano y recordó que a varios de ellos EE.UU les había negado visa de emigrantes y recordó numerosos sucesos en los que los emigrantes perecieron en el mar.

 Un reportaje de la televisión cubanas presentó entrevistas con varios de los que intentaron salir clandestinamente el miércoles último, en las que se constató la atención médica y el cuidado especial que reciben los niños que estuvieron expuestos a precarias condiciones medioambientales por la irresponsabilidad e ingenuidad de sus mayores.

 El periodista Raúl Garcés narró aspectos organizativos de redes mafiosas involucradas en el tráfico humano, que cobran entre ocho mil y 12 mil dólares por persona, y como en el caso referido antes, intentaban trasegar a 43 personas en una lancha diseñada para una cantidad mucho menor de pasajeros.

 Informó que 400 personas fueron detenidas en Cuba entre junio 1999 hasta el presente, vinculadas a la salida ilegal del país caribeño, 26 lanchas fueron ocupadas en el año 2005, y en el transcurso del actual se capturaron otras 13 embarcaciones, lo que demuestra que el tráfico ilícito tiende a aumentar.

 Añadió que 36 de los 42 fallecidos, oficialmente registrados por emigración ilegal, utilizaron la vía del contrabando en el año 2005 y en lo que va del 2006 han perecido 18, narró hechos delictivos cometidos por traficantes contra guardafronteras y residentes en la Isla, y lamentó que no sean divulgados por la prensa de Miami, que difunden mentiras sobre el tema.

 Taladrid recordó denuncias públicas hechas por el diario mexicano Por Esto, en relación con la ruta que emplean traficantes de personas y narcóticos, y los nombres de estos, con su centro operacional en Cancún y asociados con elementos contrarrevolucionarios de origen cubano, como los de la llamada Fundación Nacional Cubano Americana.

 La televisión cubana mostró imágenes y testimonios de personas que naufragaron en sus intentos de emigrar, atraídos por la Ley asesina de Ajuste Cubano, como parte de la política hostil que practica la Administración norteamericana contra Cuba.

 Garcés ofreció datos reveladores de la manipulación que autoridades norteamericanas y elementos contrarrevolucionarios hacen en torno a la emigración de cubanos, intentando una provocación para justificar una agresión armada contra la Isla.