Los objetivos fundacionales siguen intactos, los medios y maneras se han renovado -aunque no a la velocidad que quisiéramos-, unas cinco generaciones de profesionales de la comunicación han sostenido la faena, colaboradores de Cuba y otras partes del mundo han sido parte del empeño.
Con aciertos y errores hemos ido sedimentado la obra, en medio de los desafíos ideológicos, políticos, económicos y sociales que ha vivido la Revolución Cubana en estas dos décadas, pero con las mismas divisas de la verdad, la justicia, la solidaridad y la defensa de las mejores ideas revolucionarias.
Gracias a todos nuestros lectores por su fidelidad, sus opiniones, sus aportes, sus inconformidades, sus señalamientos.
Seguimos en esta apasionante aventura de contar, descubrir, opinar, educar, entretener y desentrañar los entresijos de un mundo complejo, injusto y a veces cínico, como el que nos ha tocado vivir.