Dime con quién andas

Donald Trump expresó esta semana su apoyo al mariscal libio Jalifa Hafter, que lidera una ofensiva contra Trípoli y quiere deponer al Gobierno de Unidad Nacional respaldado por la Organización de Naciones Unidas (Fuente: El País)
Guillermo Tell

Al tomar partido en el conflicto interno libio al lado de un mariscal autoproclamado, recuerda su misma preferencia por otro autoproclamado, pero en Venezuela, y sobre todo porque detrás de esa peculiar afición predomina en realidad una coincidente codicia por las enormes reservas petroleras de ambos países.

Que nadie se deje abusar de lesa crédula ingenuidad cuando el presidente del imperio telefonea al líder militar y luego  un comunicado de la Casa Blanca  informa que los dos hablaron sobre la lucha contra el terrorismo y de una “visión compartida para una transición de Libia a un sistema político estable, democrático”.

Esta  última retórica discursiva es demasiado recurrente para conseguir engañar, porque sigue la misma pauta de anteriores capítulos intervencionistas de Estados Unidos en tantos conocidos rincones del mundo. inclusive no hace tantos años en ese mismo país norafricano  al que dejaron en un caos perdurable hasta el presente.

De Hafter, tal vez encaje recurrir  al proverbio de “dime con quien andas (y lo que busca) y te diré quién eres”.