En la dura senda de cumplimiento del objetivo de déficit, el Gobierno español impuso el viernes sacrificios a un colectivo que hasta el momento no se había visto afectado directamente por los recortes; el de los pensionistas. (Fuente: Reuter)
Guillermo TellBuena cantidad de esos jubilados, por cierto, tras una vida entera trabajando, han tenido que echarse a las espaldas la manutención de hijos con sus descendencias, de vuelta al hogar paterno, a causa de los despidos laborales, la tasa de desempleo y los desahucios provocados por las hipotecas de la insaciable banca.
En cambio decenas de millones de dólares del erario público se dedicarán a rescatar a las principales casas bancarias, connotados responsables de la debacle financiera que atraviesa el país. Típica fórmula paliativa del capitalismo, que deja intocables las grandes fortunas mientras carga sobre trabajadores y capas medias el peso de pactados despidos y contratos laborales fáciles en manos de la patronal e insoportables impuestos para quienes en verdad sufren la crisis.
¡Oh mundo capitalista cruel!