Cuando autoridades normativas de la Florida concluyeron que un hombre de 71 años y enfermo mental falleció de quemaduras sufridas porque lo dejaron en una bañera de agua hirviendo en un asilo (ALF) de Hialeah, podían haber suspendido los miles de dólares en fondos estatales que se entregaban a la institución. Pero se limitaron a multar al asilo. (Fuente: (The Miami Herald)
Guillermo TellUna pesquisa llevada a cabo por Florida Center for Investigative Reporting, reveló en prolijos detalles que a recluidos enfermos se les dejaron de proporcionar medicinas o se les aplicaron tratamientos en dosis peligrosas, otros murieron electrocutados o sufrieron amputaciones por desatención, sin que faltaran tampoco ancianos indefensos víctimas de golpizas y abusos sexuales.
En opinión del diario la Dirección de Administración de Servicios de Salud (AHCA) ha entregado más de $23 millones a casi 90 asilos a los que se podía haber suspendido la entrega de fondos públicos. Y de este modo se sigue perpetuando la impunidad.
Pobres ancianos en el país más rico.