Santiago Malave trabaja para las fuerzas de seguridad de Connecticut desde hace más de 40 años, pero dice que por ser puertorriqueño, no puede andar por su propia ciudad sin miedo al acoso policial. Si el objetivo de la Policía era arruinar a la comunidad hispana de East Haven, algunos reconocen a regañadientes que lo han logrado. (Fuente: AP)
Guillermo TellTodavía las víctimas permanecen aguardando por una investigación prometida por la oficina de derechos civiles del Departamento de Justicia, sobre la cual no se tiene noticias de que se haya dado un solo paso. Apenas se trata de la micro localización de un fenómeno xenofóbico que parece extenderse a lo largo y ancho de la Unión, bajo la inspiración de retrógadas corrientes que escalan círculos de poder.