Niños diferentes

Dos sargentos israelíes han sido degradados por un tribunal militar por usar a un niño palestino como escudo humano, obligándole a inspeccionar unas bolsas en las que sospechaban que había explosivos, durante la operación Plomo Fundido realizada sobre Gaza a finales de 2008 (Fuente: Diario Haaretz)
Guillermo Tell

Al cabo de casi dos años, parecería que se hizo justicia ante una conducta inapropiada, por la que sólo se añadió una leve sentencia de tres meses de libertad condicional, porque según los jueces se tuvieron en cuenta "determinadas consideraciones". Y eso a pesar de que el menor fue arrebatado de los brazos de su madre, que lo acompañaba, para que sirviera de escudo humano, y que además se disparó contra el bulto exponiendo la vida del rehén.

Con justificada cólera, el chico, Majed Rabajh, de 11 años ahora, y su madre, Afaf, protestaron una sentencia que les ha parecido demasiado indulgente, porque los perpetradores merecían uno o dos años de encarcelamiento. Ambos recordaron los contrastes establecidos por los grandes poderes y los gigantes mediáticos: "Si se hubiese expuesto a un niño israelí a lo mismo, el mundo entero se habría vuelto contra nosotros. Pero si es un niño palestino, no pasa nada".

Una mujer palestina pasa frente a un muro en Gaza. Foto: Reuters