
Marco Rubio. Foto: Archivo
Cuestionado de todos lados por su discurso en la Cumbre "antiterrorista" que se inventó en Washington la pasada semana, lleno de ambigüedades y falto de pruebas, Marco Rubio y su Departamento de Estado se han bajado este lunes con un bodrio peor para intentar mostrar por qué Cuba es la "capital del comunismo" que amenaza a Estados Unidos.
De lo que se trata es de articular un nuevo pretexto, una argumentación llena de manipulación histórica y efectismo presente, para intentar de nueva cuenta justificar y buscar desesperadamente el apoyo de la opinión pública estadounidense a su guerra económica cruel y criminal que castiga a cada familia y ciudadano cubanos, y a su aspiración de agredir militarmente a Cuba.
Se intenta además criminalizar y atemorizar a personalidades y fuerzas progresistas en Estados Unidos, a quienes combaten el oscurantismo, el fascismo y el racismo que corroe a la sociedad estadounidense, a todo aquel que se oponga al agresivo discurso oficial contra Cuba y que además muestre su solidaridad humana con el pueblo cubano.
Según el informe de casi 100 páginas titulado "Cuba, la capital del Comunismo del siglo XXI", la pequeña nación caribe es la causa primaria de muchos fenómenos políticos que han tenido lugar en Estados Unidos en los últimos 60 años, y por tanto es un cáncer que debe ser exterminado.
Es la misma letanía que ha estado repitiendo desde hace rato el Secretario de Estado y a la que ahora intenta darle algún "sustento oficial". Ya el pasado 22 de mayo, varios medios estadounidense, entre ellos una televisora de Tampa, reportaban: "El secretario de Estado Marco Rubio dijo a los periodistas por separado que Cuba ha sido una amenaza para la seguridad nacional durante años debido a sus vínculos con adversarios estadounidenses y que Trump está decidido a abordarlo."
Hagamos una radiografía de los capítulos del documento, para saber qué le molesta a Marco Rubio y qué manipulaciones históricas y presentes realiza:
1-Que haya un "Estado Revolucionario" y haya nacido "una nueva izquierda" en Cuba. Que Fidel Castro haya dicho en 1958 que su guerra más larga sería contra el imperio estadounidense, después de ver cómo la dictadura batistiana arrojó cohetes estadounidenses contra la casa del campesino Mario en la Sierra Maestra, algo que convenientemente mutila el documento del Departamento de Estado.
Durante la década de 1950, el régimen de Batista, que asesinó a miles de cubanos y prohijó en su corruptela y negocios a la mafia estadounidense, recibió soporte financiero, logístico y militar de Estados Unidos, bajo los gobiernos de Harry S. Truman y de Dwight Eisenhower. Por eso hubo Revolución en Cuba.
Así lo presenta Marco Rubio:
“I swore to myself that the Americans were going to pay dearly for
what they were doing. When this war is over, a much wider and bigger
war will begin for me: the war that I’m going to launch against them.
I am saying to myself that this is my true destiny.”
– Fidel Castro in a letter to his aide and confidante Celia Sánchez in 1958.
Así lo escribió Fidel Castro:
Sierra Maestra
Junio 5-1958
Celia:
(…) Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario, me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta que ese va a ser mi destino verdadero.
Fidel

Carta de Fidel a Celia, 1958. Foto: Fidel Soldado de las Ideas.
2-Que Cuba "exporta Revolución", y alentó e inspiró a la izquierda y los movimientos de liberación nacional en América Latina y el mundo desde la década de los 60.
Cómo si no fuera la respuesta natural de un país que había sido bloqueado económicamente, agredido militarmente y con el que Estados Unidos obligó a todas las naciones de la región a romper relaciones diplomáticas, con las honrosas excepciones de México y Canadá.
A la vez que Estados Unidos apoyaba a las naciones colonialistas en África, sojuzgaba al pueblo de Puerto Rico, armaba al poder sionista de Israel, masacraba al pueblo vietnamita y los de Laos y Cambodia, armaba y suministraba inteligencia a las dictaduras militares de Argentina, Brasil, Uruguay y después Chile.
No hablemos de décadas más recientes, cuando el poder militarista del imperio se ha expresado en todo su siniestra magnitud.

Bombardeos e Intervenciones de Estados Unidos en el siglo XXI
Pero no es discurso imperial nuevo. Ya tan temprano como el 4 de febrero de 1962, la dirección revolucionaria y nuestro pueblo habían respondido a igual acusación en la histórica Segunda Declaración de La Habana:
"Aplastando la Revolución Cubana creen disipar el miedo que los atormenta, y el fantasma de la revolución que los amenaza. Liquidando a la Revolución Cubana, creen liquidar el espíritu revolucionario de los pueblos. Pretenden en su delirio que Cuba es exportadora de revoluciones. En sus mentes de negociantes y usureros insomnes cabe la idea de que las revoluciones se pueden comprar o vender, alquilar o prestar, exportar o importar como una mercancía más.
"Ignorantes de las leyes objetivas que rigen el desarrollo de las sociedades humanas, creen que sus regímenes monopolistas, capitalistas y semifeudales son eternos. Educados en su propia ideología reaccionaria, mezcla de superstición, ignorancia, subjetivismo, pragmatismo y otras aberraciones del pensamiento, tienen una imagen del mundo y de la marcha de la historia acomodada a sus intereses de clases explotadoras. Suponen que las revoluciones nacen o mueren en el cerebro de los individuos o por efecto de las leyes divinas y que además los dioses están de su parte."
[...]
"Frente a la acusación de que Cuba quiere exportar su revolución, respondemos: Las revoluciones no se exportan, las hacen los pueblos.
"Lo que Cuba puede dar a los pueblos y ha dado ya es su ejemplo.
"Y ¿qué enseña la Revolución Cubana? Que la revolución es posible, que los pueblos pueden hacerla, que en el mundo contemporáneo no hay fuerzas capaces de impedir el movimiento de liberación de los pueblos.
Nuestro triunfo no habría sido jamás factible si la revolución misma no hubiese estado inexorablemente destinada a surgir de las condiciones existentes en nuestra realidad económico-social, realidad que existe en grado mayor aún en un buen número de países de América Latina."
3-Qué Cuba es un "imperio del espionaje", un efectivo servicio de seguridad y contraespionaje, que logró que los agentes reclutados por la CIA en la década de los 80 eran todos dobles agentes, que ha logrado penetrar estructuras de ese país, y que ha tenido un servicio de inteligencia "muy profesional", "muy disciplinado", "un formidable adversario", hasta día de hoy.
Olvidan Marco y sus escribanos que el mérito no es sólo de nuestro Ministerio del Interior y de sus mejores mujeres y hombres, sino de la obstinada guerra sucia de los servicios secretos estadounidenses contra la Revolución Cubana, desde los intentos de asesinar a Fidel Castro en la Sierra Maestra y más de 600 veces más en su vida, de las operaciones encubiertas de la CIA, del financiamiento y suministros a fuerzas terroristas anticubanas, de las acciones subversivas, la introducción de virus y plagas, la organización de acciones militares, que han obligado a nuestros servicios de seguridad a prepararse y convertirse en garantía de la defensa de la Revolución, nuestro pueblo y sus líderes.
Sobre la labor abnegada de estos hombres y mujeres, Fidel expresó en el cuarto aniversario de la fundación del Ministerio del Interior, el 16 de junio de 1965:
Contra los hombres que realizan esta tarea y que están en la primera línea de la lucha revolucionaria, se ensañan los enemigos. El enemigo más odia a quien más lo combate, más odia a quienes más temen, más odia a quienes ve como los representantes del espíritu siempre alerta y siempre combativo de la Revolución.
Es natural que la tarea de la defensa de la Revolución contra el enemigo solapado, que la tarea de la defensa de la Revolución contra todos los esfuerzos del imperialismo promoviendo todo tipo de actividades contrarrevolucionarias, desde el sabotaje, el espionaje, hasta la organización de bandas de criminales, en una escala grande de actividades, y habiéndose tenido que defender la Revolución de esas actividades del enemigo, la atención de la opinión respecto a las actividades del ministerio se ha centrado en ese esfuerzo.
Lo macabro no es la efectividad de Cuba en defenderse, lo verdaderamente macabro son los miles de planes y los miles de millones que los servicios de inteligencia de Estados Unidos han destinado para tratar de destruir por cualquier vía a la Revolución Cubana.

4. Le preocupa a Marco Rubio el "turismo revolucionario" y le dan miedo la Brigada Venceremos, los Pastores por la Paz, los Grupos de Solidaridad con Cuba en diversas partes del mundo, el reciente "Convoy Solidario Nuestra América", Karen Bass (la actual alcadesa de Los Angeles) y otras organizaciones, personalidades, hombres y mujeres del mundo que han visitado solidariamente Cuba.
Les atemoriza que hombres y mujeres que se solidarizan con el dolor de un pueblo agredido y cercado, lleguen en sus pensamientos de justicia social a luchar por esa justicia y fraternidad al interior de la sociedad estadounidense y en otras partes del mundo.
Le teme a que el impacto de esa solidaridad desnude el enorme daño humano que provocan las genocidas políticas de Estados Unidos.
Aunque a decir verdad, Marco Rubio y el establishment le temen verdaderamente al pueblo estadounidense; por eso le prohíben a los ciudadanos norteamericanos hacer simplemente "turismo" en Cuba. Sería demasiado subversivo.
"Cuba es el único país del planeta que no puede ser visitado por los ciudadanos estadounidenses; pero Cuba existe y sigue en pie, a solo 90 millas de Estados Unidos, librando su heroica lucha.", escribiría Fidel en una Reflexión del 19 de enero de 2011.
5. La "Revolución Racial" atemoriza a Marco Rubio. Como ser profundamente racista, al Secretario de Estado le preocupan las luchas del pueblo negro en reclamo de sus derechos. Martin Luther King, Malcom X, las Panteras Negras, Angela Davis, Black Lives Matter, Antifa.
Según el informe, Cuba es la madre, el padre y el maestro del movimiento de las luchas civiles del pueblo negro. Es la ideología inyectada por los cubanos y no el racismo, la discriminación, la pobreza, la injusticia y la exclusión predominante en la sociedad estadounidense la causante de las luchas de los afroamericanos y otras fuerzas opuestas al racismo y los privilegios de clase en Estados Unidos.
Olvidan Rubio y sus escribanos que en agosto de 2025 Gallup hizo una encuesta que muestra que el 64 % de los estadounidenses en general y el 83% de los hombres negros de ese país consideran que el racismo contra los negros está muy extendido en Estados Unidos. Esta cifra coincide con la lectura anterior, en 2021, como la más alta registrada en las mediciones periódicas de Gallup desde 2008.
Fidel Castro lo analizó magistralmente en su discurso ante la Cumbre contra el Racismo en Sudáfrica en el 2001:
"La brutal explotación no concluyó cuando muchos países se hicieron independientes, y ni siquiera después de la abolición formal de la esclavitud. Los ideólogos principales de la Unión norteamericana constituida por las 13 colonias que se liberaron del dominio inglés a fines del siglo XVIII, dieron vida desde los primeros años de la independencia a concepciones y estrategias de incuestionable carácter expansionista. En virtud de esas ideas, los antiguos colonos blancos de origen europeo, en su avance hacia el oeste, arrebataron a sus moradores indios las tierras que ocupaban desde hacía miles de años y exterminaron a millones de ellos. No se detuvieron en las fronteras de las que habían sido posesiones españolas, y México, un país latinoamericano que alcanzó su independencia en 1821, fue igualmente despojado de millones de kilómetros cuadrados e incalculables recursos naturales. En la crecientemente poderosa y expansiva nación surgida en Norteamérica, el odioso e inhumano sistema esclavista fue mantenido hasta casi un siglo después de la famosa Declaración de Independencia de 1776, en la cual se había proclamado que todos los hombres nacían libres e iguales.
"Tras la abolición meramente formal de la esclavitud, los afronorteamericanos fueron sometidos durante otros cien años a la más cruel discriminación racial, muchos de cuyos rasgos y consecuencias han permanecido hasta hoy durante casi cuatro décadas adicionales, después de sus heroicas luchas y los avances alcanzados en los años 60, que costaron la vida a Martin Luther King, Malcolm X y otros destacados luchadores (Aplausos). Por razones puramente racistas, las peores y las más prolongadas sanciones penales recaen sobre los afronorteamericanos, y dentro de la rica sociedad norteamericana les corresponden la mayor pobreza y las más miserables condiciones de vida (Aplausos). Son igualmente terribles, y aun peores, el desprecio y la discriminación de lo que resta de las poblaciones aborígenes que ocupaban gran parte del actual territorio de Estados Unidos."
6. Marco Rubio también le teme a "Grupos frontales y compañeros de viaje". Eso me suena ¿No era lo mismo del punto 4? . El Secretario de Estado arremete contra la Red Nacional de Solidaridad con Cuba en Estados Unidos, nuevamente Pastores por la Paz, el Gremio Nacional de Abogados (National Lawyers Guild), The People`s Forum, Code Pink, y hasta los Socialistas Democráticos de América (DSA), a la vez que describe al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos como un siniestro brazo que opera al interior de Estados Unidos.
El Secretario de Estado refuerza así el nuevo intento macartista de la administración estadounidense para criminalizar y lograr perseguir o anular a las fuerzas que en Estados Unidos se oponen a la guerra, a las redadas antinmigrantes, a la xenofobia, a las agresiones imperiales contra otros pueblos. Tildarlos como instrumentos de Cuba es el propósito descalificatorio.
Refleja el miedo de las fuerzas reaccionarios por el crecimiento político de figuras y organizaciones que están capitalizando el descontento creciente dentro de la sociedad estadounidense. Intentan sembrar una matriz de opinión utilitaria a sus fines de cara a las elecciones de medio término del próximo noviembre.
Lo que no entiende Rubio es que la simpatía entre los pueblos no la puede detener ni muros ni bloqueos. Fidel Castro lo dejo claro desde aquella visita a Nueva York en septiembre de 1960: "Una de las cosas más difíciles para nosotros es que siempre tenemos que explicar la diferencia entre el pueblo y aquellos que son responsables de actos a los que no se puede culpar al pueblo. (...) cualesquiera que sean las dificultades, siempre habrá amor para el pueblo de los Estados Unidos”.
7. Para rematar, el Secretario de Estado expresa temores por una "Internacional Antiamericana" (por aquello de "América para los Americanos") y vuelve a los fantasmas que le quitan el sueño a la Casa Blanca: China, Rusia, Irán, los palestinos. Y Cuba como el suporpoder que articula:
El régimen continúa actuando como multiplicador de fuerza para una coalición antiestadounidense mucho más amplia, posicionándose como plataforma para que una amplia gama de adversarios extranjeros lleven a cabo operaciones contra Estados Unidos. Al mismo tiempo, Cuba funciona como una especie de servicio de intermediación para actores antiestadounidenses, brindándoles acceso a influencia interna e inteligencia dentro de Estados Unidos y facilitando contactos con grupos y movimientos estadounidenses. Las redes hemisféricas de Cuba ofrecen una propuesta de valor similar, sirviendo como vector para que Irán, Rusia y otros numerosos regímenes proyecten influencia en toda la región.
Y como quien no quiere, los escribanos deslizan la supuesta presencia de drones iraníes en Cuba.
Con tanto miedo, uno no se explica cómo Rubio acompañó a Trump hasta Anchorage para reunirse con Putin, o se humilló a que le cambiaran el apellido para entrar a China recientemente, o hable de reabrir negociaciones con los iraníes, mientras sabotea cualquier conversación civilizada con Cuba para llevar los derroteros hacia una agresión militar contra nuestra nación.
Conclusiones (Al estilo del informe del DOS)
La obsesión de Marco Rubio con Cuba echa mano a cualquier recurso o argumento. Su claro propósito es definir a Cuba como el mayor enemigo de Estados Unidos y por tanto el blanco preferido de sus draconianas medidas económicas y de una posible acción militar.
Posicionándose de cara a las elecciones presidenciales de 2028, busca también articular una matriz de pensamiento anticomunista que le sirvan para reunir a Magas y otros sectores de la derecha tras su probable candidatura.
Marco Rubio es uno de los mejores exponentes del oportunismo, la corrupción, la mentira y la manipulación que signa la política en el imperio. Una política que tiene miedo de todos, y ese miedo lo transforma en la más atroz venganza.
¡Estad alertas!
PD. A modo de epílogo, viene bien recordar este fragmento del discurso de Fidel el 28 de septiembre de 1977:
A nosotros el bloqueo económico nos perjudica, nos hace mucho daño, desde luego, pero sobre todo nos hizo mucho daño en el pasado. Lo consideramos una política injusta, arbitraria, criminal —así, en dos palabras— contra nuestro país.
Nuestro país se beneficiaría de cualquier clima de paz y de distensión, igual que todos los demás países. Y si independientemente de los regímenes políticos y sociales podemos vivir en paz y respetándonos mutuamente, basando nuestras relaciones en normas internacionales, indiscutiblemente que nuestro pueblo, como todos los demás pueblos del mundo, se beneficiaría con esta política (APLAUSOS).
Nosotros no tenemos nada contra el pueblo norteamericano. Nunca en esta tribuna, nunca, jamás, en ningún pronunciamiento público, nuestra Revolución ha pronunciado palabras de hostilidad hacia el pueblo de Estados Unidos. Nuestras palabras de hostilidad han sido contra el sistema imperialista, contra las agresiones a nuestro país y contra los crímenes del imperialismo.
Hemos luchado, si mal no recuerdo —bueno, ya voy perdiendo la cuenta—, contra la hostilidad y las agresiones de cinco administraciones diferentes de Estados Unidos: Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon y Ford. Cinco ya en estos casi 20 años de Revolución. Aquellas administraciones fueron muy hostiles a nuestro país, y nuestro país supo responder con valentía y con dignidad a cada agresión (APLAUSOS).
Si la sexta administración cesa en la hostilidad hacia nuestro país, en las agresiones, en el bloqueo económico, naturalmente que entonces podrán mejorarse las relaciones estatales entre Estados Unidos y Cuba.
Pero nadie se debe confundir por esto. Esto no implica que pueda haber jamás ningún tipo de promiscuidad entre el sistema de Estados Unidos y el de Cuba. Ellos seguirán siendo capitalistas y nosotros seguiremos siendo socialistas (APLAUSOS). Ellos seguirán teniendo sus doctrinas burguesas, y nosotros seguiremos siendo marxista-leninistas (APLAUSOS).
[...]
Nadie se llame a engaño ni a confusión de ninguna índole. Lo que ocurre es que ya la Revolución Cubana es un hecho irreversible; la Revolución Cubana es indestructible, y nuestro país se ha ganado el derecho a la independencia, el derecho a la más plena soberanía y el derecho al respeto de los demás países del mundo (APLAUSOS).
Al principio nos subestimaron. Dijeron: A estos los aplastamos. Pero todos los esfuerzos por aplastarnos fueron inútiles: una administración tras otra pasó, y su política se estrelló contra la roca inconmovible de la Revolución Cubana (APLAUSOS).
No fuimos nosotros los que decretamos bloqueos contra Estados Unidos o contra el pueblo norteamericano, no fuimos nosotros quienes organizamos actos de terrorismo y de subversión contra Estados Unidos, ni lanzamos armas, ni preparamos planes de asesinato contra los dirigentes norteamericanos. Pero sí sabemos y sí recordamos y no podemos olvidar todas las cosas que los gobiernos de ese país hicieron contra nuestro pueblo y nuestra patria durante casi 19 años: todos los actos de la CIA, los planes de subversión, los actos de terrorismo, los sabotajes, la invasión de Girón, las bandas contrarrevolucionarias, los planes de atentados, etcétera, etcétera, etcétera cien veces. No lo podremos olvidar, y no lo olvidaremos.
Somos un país que cree en la necesidad de la paz entre todos los pueblos del mundo; somos un país que cree en la necesidad de impedir una guerra mundial que sería el holocausto de la humanidad, en la necesidad de impedir la carrera armamentista, en la necesidad de impedir el retorno a la guerra fría; somos un país dispuesto a vivir ajustado a las normas del derecho internacional, y respetar a los demás estados en la misma medida en que se respete a nuestro Estado y a nuestro pueblo (APLAUSOS).
Como dije antes, nunca la Revolución preconizó campañas de hostilidad y odio contra el puebla norteamericano; siempre distinguió entre pueblo y gobierno. Por eso algunos de ellos se asombran, cuando nos visitan, al no encontrar manifestaciones de odio y de hostilidad, sino de respeto, de cortesía, de hospitalidad.
Eso habla muy alto de nuestro pueblo, porque tener una conciencia revolucionaria es una cosa muy distinta a ser fanáticos. Otros procesos políticos —reaccionarios, por supuesto— movilizaron las masas a través del fanatismo, a través del chovinismo, a través del odio nacional.
Nosotros no somos ni fanáticos ni chovinistas; nosotros somos internacionalistas y somos marxista-leninistas (APLAUSOS). Y somos fuertes porque hemos desarrollado en el seno de nuestro pueblo una conciencia revolucionaria y una cultura política. Y esos son valores verdaderamente sólidos y duraderos.
