El precio de la libertad

Sin ánimo de ser apocalíptica, el panorama occidental se va a pique. Llevamos más de un mes asistiendo a un genocidio televisado en directo por diversos medios de comunicación y el mundo se proyecta al revés: la agencia de actuación de Susan Sarandon la despide en Estados Unidos por manifestarse a favor del pueblo palestino y a alguna otra actriz más norteamericana le retiran el contrato.