Un niño tiembla en Gaza

No pude contener la emoción. Recé a mi madre, a lo que existe y lo que no existe. Es solo un niño temblando con sus hermosos ojos, tratando de sacar fuerzas desde su infancia destrozada, rompiendo en llanto como si fuese un alivio, ante el abrazo, el calor y los besos del joven médico palestino que también nos mira con sus enormes ojos desde el sufrimiento de su pueblo.