Pablo y ese amor para vivir

No te has ido, Pablo. ¿Quién ha dicho semejante desatino? Es amplio el espacio en que sí estás. Nadie cometa el error de decir que has dejado de habitarnos, repito. Tú no abandonas y, aunque el llanto es amargo, cantas y con tu voz la música se hace verso y se afinca en lo más profundo de un país. No exagero, Milanés: Cuba entera lleva tu voz en los oídos.