El amor venció al odio

La unidad volvió a ser la más poderosa arma de la Revolución frente a sus enemigos. La verdad nuestra herramienta más importante. El amor nuestro mejor escudo contra el odio. Los cubanos defendimos aquel 11 de julio nuestra aspiración de un país que quiere la vida, que defiende la paz, que aspira al desarrollo sin injerencias ni imposiciones de poderosos, que cree en su independencia y su libertad como conquistas preciadas e irrenunciables.