La reacción

Las revoluciones, en todos los tiempos, han tenido enemigos. El cambio radical de una sociedad, de la forma en la que nos organizamos y relacionamos, lacera intereses de personas y grupos que han ejercido el poder, hasta ese momento, gracias a una determinada arquitectura social. Esos enemigos, muy visibles y ruidosos, se enfrentan con todas sus armas a los revolucionarios (metafórica e incluso literalmente).