
Durante los entrenamientos rumbo al Clásico Mundial. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
Cuando Lazo se fue de los montículos, le donó cetro y corona a Pedroso. Era el traspaso de poder de un rey a otro. Negro el uno, pinareño gigante que fumaba tabacos y echaba el humo en cada recta. Negro, también, Pedroso, dueño de un tenedor en toda regla.
Eran dos negros para el trono del pitcheo insular. Par de hombres con un solo gobierno inclemente, cuyos decretos se emitían en el box y se cumplían indefectiblemente en el home plate. Tipos, donde los haya, duros.
Pero el destino juega a la ruleta, y cada rey escribe un libro propio. Lazo, que era mi dios, se retiró glorioso, y salió rumbo a México a tirar sus pelotas postreras entre profesionales. Yadier Pedroso, que ocupó el mismo puesto en mis altares, perdió el reino sin poder despedirse de su pueblo.
Aquel pitcher sobrado de kilos que mezclaba su tenebroso rompimiento con una bola rápida pesada, murió ayer de una muerte chapucera, inevitable calificativo para definir la colisión de un auto contra un vehículo de carga. Contaba 26 abriles y un temporal de sueños en el brazo.
Hacia fines de su último diciembre dijo que le gustaban las palomas, confesó su manía supersticiosa de vestirse antes que todos en las noches de faena, deslizó su interés por reducir el peso corporal y, preguntado por alguna anécdota atractiva, respondió que “soy muy tranquilo y no me pasan muchas cosas”.
Sin embargo, ahora acaba de pasarle lo peor. El año había sido malo para él, con aquella lesión que puso en duda su presencia en el equipo nacional, y la poco feliz intervención en el partido versus China durante el Clásico Mundial. El accidente, pues, no fue sino la pincelada definitiva en un cuadro luctuoso.
Los montículos cubanos ya no tienen un rey. Pedroso, el Pedrosito que adoraban los fanáticos, aquel inexpresivo lanzador que se expresaba dando ponches y sometiendo escuadras, no volverá a subir al box. El mejor bateador de la historia, que es la muerte, le ha pegado un jonrón sin vuelta atrás.
(Tomado de OnCuba)

Durante los entrenamientos rumbo al Clásico Mundial. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Cogiendo rollings, en la preparación de cara al Clásico. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Junto a Vladimir García, durante los entrenamientos de su último evento internacional. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate..