
Los rasgos de personalidad tienen un papel significativo en el éxito de las personas, especialmente de los hombres, a la hora de conseguir pareja, según un nuevo estudio. Foto: Elena Ebinger / Legion-Media
Un estudio científico reciente, publicado en el Journal of Research in Personality, ha desafiado una narrativa comúnmente romantizada en el cine: la idea del “chico bueno” como el partido ideal. Según esta investigación, recogida por The Times, las mujeres muestran, en la práctica, una preferencia por hombres con rasgos menos afables, mientras que los hombres con personalidades más amables o serviciales encuentran más dificultades para formar una pareja.
La base de estos hallazgos provino del análisis de las respuestas de 3 800 adultos en Australia, Dinamarca y Suecia. Los participantes completaron un cuestionario de personalidad y proporcionaron información sobre su situación sentimental y, en caso de tener pareja, su nivel de satisfacción con la relación.
Los resultados señalaron que los rasgos de personalidad desempeñan un papel significativo en el éxito para conseguir pareja, un efecto que resultó ser especialmente pronunciado en los hombres.
El estudio identificó una notable brecha de género en torno a la amabilidad –un rasgo que incluye empatía, cooperación y paciencia. Mientras que en las mujeres este atributo no se correlacionó con una mayor probabilidad de tener una relación, en los hombres supuso un factor negativo. Es decir, cuanto más amables se describían ellos, menos probable era que estuvieran emparejados.
Por el contrario, cualidades como la extroversión, la sociabilidad y la seguridad en uno mismo aumentaban las probabilidades de éxito para los hombres. En las mujeres, sin embargo, la posesión de estas mismas cualidades no representó una diferencia significativa en sus oportunidades de encontrar pareja.
El papel del neuroticismo en las relaciones
Otro rasgo evaluado fue el neuroticismo o inestabilidad emocional, definido como la tendencia a preocuparse o sentirse ansioso. Los hallazgos revelaron otra divergencia: este rasgo reducía las posibilidades de los hombres de tener una relación, pero, para las mujeres, se asociaba con una probabilidad ligeramente mayor de estar en una.
El profesor Filip Fors Connolly, líder de la investigación, ofreció una explicación para estos patrones:
“Un hombre asertivo y extrovertido puede obtener respuestas positivas al acercarse a posibles parejas, mientras que una mujer asertiva podría enfrentarse a la ambivalencia o la negatividad. Un hombre que expresa ansiedad puede ser visto como socialmente débil, mientras que para las mujeres es más aceptable”.
Aunque la amabilidad no resultó ser una ventaja para los hombres solteros, el estudio descubrió que es un componente valioso una vez que se está en una relación. Tanto hombres como mujeres que ya tenían pareja y se describían a sí mismos como más amables y pacientes, reportaron niveles significativamente más altos de satisfacción en sus vínculos amorosos.
(Con información de RT en Español)