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Pequeñas tierras que hacen un país

El saludo de Díaz-Canel fue definitivo: “Así que usted es la famosa Aida”; y le chocó el puño. Foto: Estudios Revolución.

El saludo de Díaz-Canel fue definitivo: “Así que usted es la famosa Aida”; y le chocó el puño, como lo hace desde marzo, cuando la epidemia de la COVID-19 se instaló en Cuba. Nunca pensé ver al Presidente del país en una tierrita como esta, le dijo ella, refiriéndose a su finca La Fortaleza, ese pedazo de suelo duro donde hace 25 años engendra maravillas.

El país son muchas pequeñas tierritas como estas, si no conoces estas pequeñas tierritas no conoces el país, aseveró el Jefe de Estado, convencido de que la nación nace del ínfimo espacio de cada cual.

“No somos nada del otro mundo”, replicó la anciana cuando él la felicitó por todo lo que han logrado. “Nosotros lo único que hemos hecho es trabajar toda la vida”, apuntó ella aligerando las tensiones de un elogio que le pareció inmerecido. Pero en honor a la verdad, desde las primeras gallinas que crió en la placa de su casa en la ciudad de Santiago de Cuba hasta la finca de unas 46 hectáreas destinadas a la ceba de ganado y aves, ha corrido mucho sudor, de ella y de toda su familia.

No por azar, Miguel Díaz-Canel Bermúdez comenzó en la finca La Fortaleza su itinerario por el territorio oriental. Foto: Estudios Revolución.

No por azar el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, comenzó aquí su itinerario por el territorio oriental, como parte de la primera visita gubernamental del tercer ciclo de recorridos del Consejo de Ministros por todas las provincias cubanas, luego del impasse impuesto por el nuevo coronavirus. En los predios de Aida Dolz y de su hijo, Ciro Verdecia, el médico de profesión que colgó el título universitario para dedicarse al campo, el Jefe de Estado conoció detalles de esta exitosa experiencia con la cría y ceba de toros, cerdos, pollos y conejos.

¿Con qué los alimentan?, preguntó el mandatario; y supo del uso de la moringa, la morera, la tithonia: “una experiencia maravillosa, que la tenemos toda documentada”, aseguró el campesino. ¿En qué debemos mejorar?, insistió Díaz-Canel. Y Aida pensó, pero fue tajante: “en la relación empresa-productores”, además preocupa la logística. Lo que hay es que trabajar, repitió como un mantra la mujer de 70 años.

El Presidente indagó luego sobre los pagos por las producciones de La Fortaleza, y si se los daban en tiempo. “A nosotros sí”, dijo ella, y quedó en suspenso el por qué a los otros no. “Es que Aida es bronquera y exige por sus derechos”, aclaró el hijo en defensa de la estirpe de su madre.

En aquellos lugares al pie de la montaña, en la carretera de Siboney, caminó el Presidente, acompañado por las máximas autoridades locales y también por el viceprimer ministro Alejandro Gil Fernández y el titular de la Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero. Por aquí tienen que pasar muchos productores, indicó Díaz-Canel, para que se capaciten con estas experiencias. Se refería a las alternativas locales para la alimentación de los animales en los cebaderos. Podemos producir mucho en el país y enfrentar el bloqueo con nuestras capacidades, afirmó.

El Presidente visitó la nueva Planta de Cemento de Santiago de Cuba, una gran inversión que no ha parado, aun en medio de la crisis económica que enfrenta la nación. Foto: Estudios Revolución.

Precisamente de esas fuerzas internas que nacen de la tenacidad frente a las adversidades, siguieron teniendo señales el Presidente y su equipo de trabajo cuando llegaron a la nueva Planta de Cemento de Santiago de Cuba, una gran inversión que no ha parado, aun en medio de la crisis económica que enfrenta la nación, por todo lo que significa para su propio desarrollo. Prevista la construcción en 36 meses, cuando esté terminada podrá producir 1 200 000 toneladas al año, para satisfacer la demanda de las provincias orientales, así como de la exportación.

El Jefe de Estado -junto al ministro de la Construcción René Mesa Villafaña- fue puesto al tanto del avance de las obras, las cuales incluyen una planta de cemento completa, que abarca desde la trituración de la piedra caliza en la cantera hasta la obtención del cemento en sacos o a granel; una terminal portuaria; un ferrocarril; varios viales y conductoras de agua. Su conclusión dará impulso rotundo al programa de la vivienda y a muchas de las inversiones que ha planificado el país.

La comitiva salió hacia la empresa mixta ELFGAS CUBA, la única de su tipo en el oriente y la segunda en Cuba, destinada al almacenamiento y envasado del gas licuado del petróleo. Foto: Estudios Revolución.

Desde allí la comitiva salió hacia la empresa mixta ELFGAS CUBA, la única de su tipo en el oriente y la segunda en Cuba, destinada al almacenamiento y envasado del gas licuado del petróleo. Sus directivos y el titular de Energía y Minas, Liván Arronte Cruz, explicaron a Díaz-Canel sobre el proceso totalmente automatizado, la calidad del servicio, la seguridad de la planta y las nuevas inversiones “para que no pare la venta liberada”. Según detallaron, se trata de la ampliación de la línea de cilindros de 10 kilogramos, la balita de gas que recibe la población.

En una agenda cargadísima, como todas las que se construyen en estos recorridos que remueven cada espacio, el Presidente de la República concluyó la primera parte del itinerario en el Centro de Toxicología y Biomedicina, donde también radica el Laboratorio de Biología Molecular que en  marzo del 2020 se sumó al diagnóstico del SARS-CoV-2 y hasta la fecha ha procesado más de 54 000 muestras PCR de la región oriental.

El Presidente de la República concluyó la primera parte del itinerario en el Centro de Toxicología y Biomedicina, donde también radica el Laboratorio de Biología Molecular. Foto: Estudios Revolución.

Luego de conocer el trabajo tremendo que allí se ha hecho a raíz de la epidemia de la COVID-19 y que les hizo acreedores del reconocimiento de Proeza Laboral, otorgado por el Sindicato de la Salud, el mandatario destacó los resultados de Santiago de Cuba en el enfrentamiento a esa enfermedad, de la que desde hace más de 160 días no se diagnostican nuevos casos en esta provincia.

“Eso no significa que por ahí no haya algún asintomático. Por tal razón hay que estar alertas, para que no se nos  vayan los resultados que ustedes han tenido”, aseveró.

En dialogo con los investigadores santiagueros, el Jefe de Estado se refirió al sistema de Gobierno que se ha implantado para gestionar la innovación, “donde estamos buscando que todos los actores de la comunidad científica funcionen con los factores del Gobierno en los territorios y los organismos de la Administración Central del Estado, y aporten más en innovación para solucionar nuestros problemas”.

El trabajo tremendo que allí se ha hecho a raíz de la epidemia de la COVID-19 les hizo acreedores del reconocimiento de Proeza Laboral, otorgado por el Sindicato de la Salud. Foto: Estudios Revolución.

Recordó cómo ese sistema comenzó en los diálogos con las universidades y después fue propiciando encuentros sistemáticos con los científicos para abordar problemáticas del desarrollo de la nación.  “Lo que ha validado ese sistema de gestión ha sido precisamente el enfrentamiento a la COVID-19”, aseveró.

Hemos llegado a esta nueva normalidad, dijo, gracias a la fortaleza de nuestro sistema sanitario, a la participación de la población y de todas las instituciones, y también al aporte de los científicos que ha sido innegable: más de 700 investigaciones, más de una decena de productos biofarmacéuticos, otros tantos ensayos clínicos y candidatos vacunales… 

Por ese esfuerzo y sus resultados, pudimos llegar a esta etapa, que “ahora nos exige más, porque ahora tenemos que ser más rigurosos en todo los protocolos y en la aplicación de las medidas para evitar rebrotes y, sobre todo, tener más capacidad para actuar de una manera rápida en la eliminación de los mismos, si surgieran”.

Acompañado del viceprimer ministro Roberto Morales Ojeda y del titular de Salud Pública, José Angel Portal Miranda, el Presidente cubano habló, emocionado, del ejemplo que la Mayor de las Antillas y su gente ha dado al mundo, en medio de una epidemia y un bloqueo atroz. Aquí de nuevo, y como es histórico, Santiago no se ha quedado atrás.