Nagasaki, memorias de lo inolvidable

Los intentos de sobrellevar el momento que vivimos se quedan sin habla al ingresar al Museo de la Bomba Atómica. El tic tac imaginario del reloj encontrado a unos 800 metros del hipocentro dice más que mil palabras. Fue hallado en una casa cerca del Santuario Sannó de Nagasaki, congelado por la radioactividad y la onda expansiva del artefacto nuclear.