La Opinión del Lector: El dolor de un ingeniero de vuelo

Sé que el dolor debe ser muy grande para ustedes. Imagínense para mí como ingeniero de vuelo con 17 años de experiencia, colega y amigo de los tripulantes del Boeing 737-200; que trece minutos antes de su caída, La tripulación de nuestro otro vuelo nacional de Cubana, había despegado hacia la provincia Santiago de Cuba. Y hasta nos comunicamos por la radio entre ambas naves, mientras realizábamos nuestras operaciones habituales de carreteo (impulso) en la pista de despegue.