
Trump, manos fuera de Cuba, dice un cartel que un grupo de manifestantes enarbolaban cerca del lugar donde el presidente estadounidense daba su discurso. Foto: Tomada de Twittter
Poco después del anuncio de las nuevas medidas de Trump sobre Cuba, las reacciones no demoraron. Dese hace algunos días, personalidades e instituciones han venido haciendo públicos varios pronunciamientos criticando el memorando que acaba de firmar el mandatario norteamericano, el cual cancela el acuerdo bilateral entre ambos países.
El medio de comunicación The Hill también se sumó al debate al hacer referencia a las palabras del republicano Justin Amash: "La política del presidente de Estados Unidos a Cuba no es acerca de derechos humanos o seguridad. Si así fuera, entonces por que está bailando con los saudíes y vendiéndoles armas".
Por su parte, Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch desde 1993, tuiteó: "Trump dice que la política de Obama en Cuba fue un "mal negocio", por lo que resucita un trato estúpido -política que no funcionó durante décadas"
Desde el perfil USA Rice en Twitter, se expuso lo siguiente: "Hubo un tiempo en que Cuba era el principal destino para el arroz de Estados Unidos. Podría volverlo a ser, pero no con este revés":
Poco después de que el mandatario anunciara desde la ciudad de Miami la regresión de algunas medidas adoptadas por la administración previa en un proceso de acercamiento a la isla, el senador republicano por Arkansas John Boozman consideró que la medida fue un paso atrás.
Al revertir las reformas que han beneficiado a los ciudadanos estadounidenses, a los cubanos y a nuestra economía, no vamos hacia adelante, lamentó el legislador.
Su correligionario Jerry Moran, senador por Kansas, se refirió a la política del mandatario de poner a Estados Unidos primero, y consideró que, en el caso de su territorio y la comunidad agrícola del país, eso significa exportar sus producciones a naciones de todo el mundo.
"Cuba es un mercado natural para los agricultores y ganaderos de nuestro país, y cuando no vendemos a la isla otros lo hacen", manifestó en un comunicado.
Permanezco buscando maneras de incrementar el comercio con Cuba en vez de cortar las relaciones que tienen el potencial de crear nuevos empleos, generar ingresos e impulsar nuestra economía nacional, agregó.
En tanto, el demócrata Mark R. Warner, senador por Virginia y vicepresidente del Comité de Inteligencia de la Cámara alta, sostuvo que la decisión de revertir el progreso en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba envía un mensaje equivocado al mundo sobre el liderazgo norteamericano.
A su vez, Jeff Flake, miembro del partido rojo y senador por Arizona, estimó que cualquier cambio de política que disminuya la capacidad de los estadounidenses para viajar libremente a Cuba no es en el mejor interés de los norteamericanos ni de los habitantes de la isla.
'Ya es hora de que la dirección del Senado finalmente permita votar mi proyecto bipartidista para levantar completamente estas restricciones arcaicas que no existen para los viajes de los estadounidenses a cualquier otro país del mundo', instó.
Flake recordó que la propuesta de ley tiene 55 copatrocinadores totales y está convencido de que se aprobaría en la Cámara alta, de 100 escaños, con el apoyo de más de 70 miembros.

Ben Rhodes. Foto: Reuters.
El viceasesor de seguridad nacional durante la administración de Barack Obama, Ben Rhodes, calificó que con la actuación de Trump “han devuelto las relaciones entre EE.UU. y Cuba a la prisión del pasado (…), ignorando las voces del pueblo cubano y la mayoría de los estadounidenses simplemente para recompensar a un menguante grupo político de EE.UU.”.
Rhodes argumentó que la política anunciada equivale a regresar a “una mentalidad de Guerra Fría que fracasó trágicamente (…) El anuncio de Trump es la última bocanada ilógica de una cepa de la política estadounidense que tiene un historial de fracaso de 50 años de duración, y que se equivoca al asumir que podemos controlar lo que ocurre en Cuba”.

La Asociación de Educadores Internacionales, que agrupa a más de 10 mil miembros en más de 3 500 instituciones educaciones de unos 150 países, emitió un comunicado que señala:
“Regresar a las pasadas restricciones a los viajes y el comercio con Cuba sólo hace regresar a Estados Unidos hacia una política fallida de aislamiento por más de 50 años con la isla nación y restringe nuestra capacidad para aprender uno del otro. Por más de una década, una coalición diversa, que incluye a educadores internacionales ha abogado por relaciones abiertas con Cuba".
Y añade: "Hoy es un gran retroceso para las relaciones internacionales, la NAFSA, nuestros aliados y la gente de Cuba y Estados Unidos..."
(Con información de Twitter, medios y Prensa Latina)