Lo que acompaña a Gonzalito Rubalcaba

Comienza con la mano derecha. Un dedo, y solo la mano derecha rozando las teclas de un imponente Steinway & Son. Después mirará al frente, al pentagrama más tarde, alguna vez. Luego la otra mano se suma al juego de martillear el mecanismo para sacar resonancias caprichosas que hemos identificado como música, recuerdos y palabras, objetos, olores, colores, sabores como dijera el poeta.