INDER: 60 años..."con el corazón"
Entre todos los momentos luminosos del deporte cubano existe uno especialmente mágico. Ocurrió en septiembre del 2000 en Sydney, mientras aquí muchos llenaban de emoción aquella madrugada. Punto a punto hasta el final, ataque, defensa, un pase rápido y desde una esquina Regla Torres en el aire para hacer realidad lo imposible. Por un instante Eugenio perdió la ecuanimidad y a Mireya la sonrisa no le cupo en el rostro. Triples campeonas olímpicas —dijeron al unísono—, y todo un país las amó más todavía.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo