Los cubanos agradecen las lluvias de verano, que alivian este intenso calor. Algunos insisten en repetir que es el “más intenso de los últimos tiempos”, pero los meteorólogos afirman que no es tan así.
Este martes en La Habana, el mes de agosto mostró su cara húmeda: una tormenta que duró más de tres horas interrumpió el paso de los capitalinos; algunos quedaron atrapados en sus centros de trabajo, otros en las paradas de los ómnibus, y los más osados salieron con sus sombrillas, retando las gruesas gotas y los relámpagos.
En silencio, casi bailando al compás del agua cayendo, los árboles agradecieron el regalo del cielo, pequeña tregua a tan altas temperaturas. Quienes no se detuvieron fueron los choferes; que se aventuraron por calles inundadas, extremando medidas de precaución.

Los choferes osados extreman medidas de seguridad. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Inundaciones después de la tormenta de tres horas. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Contra la corriente. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Precaución. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Lluvia en La Habana. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

"...algunos quedaron atrapados". Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.
(Con información de Trabajadores.cu)