Los poetas cubanos, desde el siglo XIX, retrataron la Bahía de La Habana y las fortalezas con una impresión cercana y objetiva, resuelta con elegancia, en la que hablan del ritmo portuario habanero y de la presencia laboriosa del hombre de mar que en sus modestos botecitos rinde viaje. Así la vio Saturnino Martínez en sus Poesías de 1866:
Los barcos de la bahía
se ocultan en las tinieblas,
y las aves del crepúsculo
por la atmósfera aletean.
Y en estos otros versos:
Óyese de la espléndida bahía
el sonoro rumor, que al son del viento,
parece el himno funeral que al día
entona el mar con querelloso acento.
Parecieran actuales estos versos comparados con las imágenes que ha capturado el joven fotógrafo Roberto Suárez, colaborador de Cubadebate.






