
Se cumplen 50 años del asesinato de Víctor Jara, pero su figura sigue estando muy presente en Chile y más allá de sus fronteras. Foto: Getty Images.
El cantor popular Víctor Jara, figura central de la Nueva Canción Chilena y referencia del movimiento cultural que se construyó en torno del proceso del gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende, fue asesinado en el Estadio Chile -hoy rebautizado con su nombre- el 16 de septiembre de 1973 por militares que tomaron parte del golpe militar de la dictadura de Augusto Pinochet que derrocó el gobierno democrático.
Mimo, actor, director teatral, compositor y cantor, Jara fue asesinado de 44 impactos de bala en uno de los subsuelos del entonces Estadio Chile, un centro deportivo techado donde había más de 5000 personas secuestradas por las fuerzas militares, luego de haber sido detenido el miércoles 12 de septiembre en la Universidad Tecnológica del Estado (UTE) donde trabajaba y era profesor, un día después del asesinato de Allende y del derrocamiento de su gobierno surgido en noviembre de 1970 y que pregonaba "la vía pacífica al socialismo".
El martes 11, en una mañana con un clima espeso que preanunciaba las posibilidades de un golpe militar fascista, Jara sale de su casa por última vez y se dirige en su Renault 4 blanco a la UTE por dos motivos principales: uno, seguir la consigna de que ante el peligro de un golpe militar los trabajadores debían asistir a sus lugares de trabajo y permanecer allí; y la otra que iba a ser uno de los números artísticos de un programado acto político con Salvador Allende, que estaba agendado para ese día.
"El 11 teníamos un acto muy importante, Allende iba a hablar al país desde la Universidad e inaugurábamos también la muestra 'Por la vida siempre' en rechazo al golpe y al fascismo, de modo que Víctor llega a la Universidad con su guitarra y se reúne conmigo en mi oficina", relató sobre este día Cecila Coll, entonces jefa del Departamento de Extensión Artística de la UTE.
"Nosotros teníamos la convicción absoluta -agregó Coll- que teníamos que permanecer en nuestro lugar de trabajo".
Profesores y alumnos narran que desde la sede de la UTE ese mismo día ven el vuelo de los aviones que bombardean el Palacio de la Moneda (sede presidencial donde se hallaba el presidente Allende), escuchan las bombas y las metrallas y que desde allí se enteran del golpe militar.
Augusto Samaniego, entonces docente en la UTE, relata que antes de las 18 llega una patrulla militar que les informa que en breve va a dar comienzo un toque de queda y que nadie puede salir de la universidad, asegurándoles que a la mañana siguiente colectivos fletados por el ejército los llevarán hasta lugares desde donde puedan retornar a sus casas.
Esa noche hay balaceras sobre la universidad y a la mañana siguiente llega un grupo de infantería militar y detienen en el patio de la UTE a 600 alumnos, profesores y trabajadores de la universidad, subiéndolos a micros escolares, desde donde los trasladan al Estadio Chile, a donde simultáneamente llegan cientos de cientos de otros apresados en otros lugares de Santiago.
El homenaje
Esta jornada, cuando se cumplen 50 años del homicidio del músico Víctor Jara y del exdirector nacional de Gendarmería, Littré Quiroga, la Municipalidad de Lo Espejo organizó un homenaje en las cercanías del lugar donde sus cuerpos fueron encontrados, junto a tres personas no identificadas.
La actividad, denominada como “Acto por la Memoria y Los DD.HH” comenzó cerca de las 15.00 horas, a pasos del memorial que recuerda a Jara y Quiroga, ubicado en avenida Clotario Blest con avenida Presidente Eduardo Frei Montalva.
Uno de las primeras agrupaciones en presentarse fue el grupo Aylla, de Puente Alto. Minutos después, se sumó el músico Claudio Narea.
La alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes destacó la instancia como “un día de reencuentro para nuestra comunidad, inclusive en medio de estas festividades, donde nos juntamos con música, con arte y cultura a reflexionar”.
El célebre cantautor chileno, detenido el 11 de septiembre de 1973, fue trasladado al Estadio Chile -que hoy lleva su nombre- y luego al Estadio Nacional, lugares en los que fue víctima de numerosas torturas. Cinco días después fue asesinado de 44 balazos, y su cuerpo arrojado, junto con el de Littré Quiroga y tres personas no identificadas, en la población Santa Olga, comuna de Lo Espejo.
El pasado 28 de agosto la Corte Suprema dictó la sentencia definitiva, que estableció como autores de su muerte y la del ex director nacional de Gendarmería, a Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Haase Mazzei, Ernesto Bethke Wulf, Juan Jara Quintana y Hernán Chacón Soto, quien se quitó la vida tras conocer el dictamen.
¿Qué se sabe de “Te recuerdo Amanda”, una de las icónicas canciones de Víctor Jara?

Víctor Jara aseguraba que sus raíces estaban en el "canto del pueblo", y desarrolló una obra comprometida socialmente. Foto: BBC Mundo.
La de “Te recuerdo Amanda” es la historia de una pareja enamorada. “Habla del amor de dos obreros, dos obreros de ahora, de esos que usted mismo ve por las calles y a veces no se da cuenta de lo que existe dentro del alma de dos obreros de cualquier fábrica, en cualquier ciudad, en cualquier lugar de nuestro continente”, explicó él mismo en uno de sus últimos conciertos.
Esos dos obreros no son nadie en particular y, sin embargo, podrían ser cualquiera. Amanda y Manuel se llamaban sus padres. Y también sus hijas, Manuela y Amanda.
“Muchas de las canciones de mi papá tienen un arraigo, una raíz, como un ancla, y muchas veces tienen que ver con su propia vida, con sus experiencias, con las penas y las alegrías... son muy personales y, a la vez, muy universales”, relata a BBC Mundo desde Chile Amanda Jara, hija del cantautor.
Cuando su padre escribió “Te recuerdo Amanda” se encontraba lejos de su familia. Su otra pasión, la dirección teatral, le había llevado de gira por Estados Unidos y Reino Unido y allí, en Stratford-upon-Avon, la localidad natal de Shakespeare, recibió de su esposa Joan la noticia de que su hija pequeña, que tenía apenas 3 años y medio, había sido diagnosticada con diabetes.
“En la letra de esa canción conjugan muchas ideas, ideas de mi padre con su pasado y su identidad, hablando sobre un futuro y un compromiso de amor de pareja, pero también de amor hacia muchas convicciones de vida. Además está la fábrica, está la sierra… Entonces yo creo que de alguna forma, esa canción toca nervios más allá de la identidad chilena, o incluso de una identidad revolucionaria”, explica la propia Amanda.
Para el periodista chileno Freddy Stock, “Te recuerdo Amanda” es una canción premonitoria, que habla del amor más allá de la pérdida, y también una de las más profundas y hermosas que escribió el cantautor: “Víctor, aunque era un destacado comunista y un convencido militante, muchas de sus canciones, incluso las más ideológicas, nacen del amor. Él era una persona que escribía desde el amor”.

Las canciones de Víctor Jara, como "El derecho de vivir en paz", siguen escuchándose en protestas y manifestaciones, como ocurrió con el estallido social de 2019 en Chile. Foto: Getty Images.
Hoy, 50 años después de su asesinato, su figura sigue estando muy presente.
“Mi padre como que vuela solo. Él está”, confiesa Amanda Jara, quien se emociona cada vez que viaja por distintas partes de Chile y “hombres o mujeres, algunas viejas, otros jóvenes y hasta niños me cuentan que lo tienen en su corazón y hablan, desde su experiencia y desde su sensibilidad, qué significa Víctor para ellos o ellas. Eso es impresionante. Pero esa es la música, ¿cierto? La música hace eso”.
La familia siente esa presencia como un regalo y, de alguna forma, como una reparación.
“Ahí sí que se ha hecho justicia, en cómo mi papá está instalado en la memoria colectiva, no solo chilena, también en Latinoamérica”, considera la hija del autor.
La otra justicia, la penal, ha llegado con medio siglo de retraso.
El pasado 28 de agosto, la Corte Suprema de Chile ratificó la sentencia que condenaba a siete militares a prisión por el secuestro, tortura y asesinato de Victor Jara y Littré Quiroga.
Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Haase Mazzei, Ernesto Bethke Wulf y Juan Jara Quintana y Hernán Carlos Chacón Soto fueron condenados a 25 años de prisión por homicidio y secuestro.
Otro inculpado, Rolando Melo Silva, recibió una condena de 8 años por encubrir los crímenes.
Chacón Soto se suicidó un día después, cuando iba a ser detenido y trasladado a prisión.

Imagen de una ausencia: Joan y Víctor Jara, con sus hijas Manuela Bunster (hija de Joan y el bailarín Patricio Bunster) y Amanda (en el suelo) en 1972 y la familia sin Víctor en 2018. Foto: Antonio Larrea.
En video, concierto de Víctor Jara en Perú, julio de 1973
(Con información de Telam , La Tercera y BBC Mundo)