Alemania, perdiste

Ya lo dijo Casciari, aunque refiriéndose a España en una de sus brillantes obras literarias, con toda la autoridad que conlleva también este contexto futbolístico: Alemania, perdiste. Y de nada valen ahora las excusas, o si el balón del segundo gol japonés contra los ibéricos había salido por la línea de fondo, o si todos los desenlaces rompieron en su contra.