
El 30 de julio una confidencia dada por Esperanza Paz, amante del batistiano administrador de la Zona Fiscal, Laureano Ibarra, llevó a los esbirros de Sala Cañizares hasta el refugio en que se escondía Frank: la casa de Raúl Pujol, que él mismo había vetado porque no tenía salida por detrás y ya en una ocasión habían ido a apresar un compañero que consiguió fugarse.
No le quedaba otro remedio, después de varios meses de persecución implacable, a pesar de la solidaridad del pueblo santiaguero pocos lugares quedaban ya que no cayeran dentro de los cercos policiales.
Con toda la zona acordonada, encaró su destino con sangre fría: escondió una carta a Fidel y otros documentos importantes, y una subametralladora; se puso la pistola calibre 38 que portaba debajo de la camisa y salió a la calle con Pujol, sin apresurarse. Un soldado ubicado en un balcón les dio el alto y durante el registro corporal le hallaron el arma.
Los condujeron al Callejón del Muro y llamaron a Salas Cañizares por la planta. Otra vez llegó acompañado de Randich, quien se acercó al jeep, le quitó los espejuelos oscuros y vociferó eufórico: “¡Coronel, este es Frank País!… ¡Este es Frank País, coronel!”.
Randich abofeteó a Frank y luego Salas Cañizares lo agarró con fuerza por la camisa increpándolo con palabras obscenas, mientras lo golpeaba en el pecho con la culata de su fusil y lo llevaba a empellones hasta el Callejón del Muro, adonde lo dejó desfallecido. Pujol se bajó del jeep para intentar protegerlo gritándole “cobarde” a Salas Cañizares y se desató el pandemónium:
“Los matones escoltas de Salas golpearon brutalmente a Pujol, que cayó inconsciente en la acera […] adonde fue Salas y le ametralló toda la espalda con una ráfaga larga. Se viró para donde estaba Frank y le tiró los últimos proyectiles que le quedaban y mientras colocaba otro cargador le ordenó a […] los demás asesinos que le tiraran a Frank, quien cayó boca abajo al recibir los múltiples impactos. Volvió Salas sobre sus pasos hacia el Callejón del Muro y ametralló en el suelo y por la espalda el cuerpo inerte de Frank País”.
En este Día de los Mártires de la Revolución y del 65 aniversario del asesinato de Frank País García, les proponemos que lea:
http://www.cubadebate.cu/noticias/2020/07/30/frank-pais-garcia-cuando-el-mar-se-ahoga-en-la-arena/