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Cuba muestra nuevos resultados científicos sobre la COVID-19 (+ Video)

Cuba avanza en sus investigaciones sobre esta enfermedad en campos como la Virología, la Bionanomedicina y la Anatomía Patológica.

Para conversar sobre estos temas, destacados científicos y directivos de instituciones de ciencia comparecieron en la Mesa Redonda de este viernes.

¿Qué indican los estudios sobre pacientes con larga positividad del PCR?

Al comentar sobre las últimas novedades referentes al SARS-CoV-2 en el país, la Dra. María Guadalupe Guzmán Tirado, Jefa del Centro de Investigación, Diagnóstico y Referencia del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK) recordó que Cuba tiene siete instituciones dedicadas a la investigación de la COVID-19.

“En estos momentos se están entrenando varios compañeros porque en las próximas semanas se inaugurarán 4 nuevos laboratorios en Ciego de Ávila, Holguín, Matanzas y la Isla de la Juventud que pondrá al país es una mejor posición para la vigilancia. Estos laboratorios no son solo para la COVID-19 sino para otras enfermedades”.

Más adelante la doctora Lupe manifestó que en estos momentos el diagnóstico es molecular a través del PCR, mientras que lo que se busca es amplificar el ácido nucleico.

“La muestra de elección es el exudado naso-faríngeo ya que el virus entra por la vía nasal. Luego este se disemina por el resto del organismo pero este es el lugar donde queda la evidencia y por tanto se toma la muestra en esta cavidad”.

Detalló además, que el periodo de infección es de 5 a siete días, aunque hay personas que pueden permanecer en este estado entre 15 o 17 jornadas, y por tanto, se le realiza el PCR en ese momento.

“No obstante, aunque la respuesta de anticuerpos debe evidenciarse a los 5 días hay pacientes que no le ocurre así. Sobre la COVID-19 y el SARS-CoV- realmente hay mucho que aprender”, subrayó.

En otro momento de su análisis explicó que existen individuos que se mantienen con el PCR positivo. Por ello se realizó un estudio que incluyó a 219 pacientes y 36 individuos asintomáticos confirmados en el IPK por SARS-CoV-2.

Según informó en la Mesa Redonda, la pesquisa arrojó que entre cero y tres días de comienzo de los síntomas es el mayor por ciento de positividad.

“Hace un mes se cambiaron las pautas de tomar las muestras en el día tres, ya que mientras más temprano se haga la prueba, la positividad es mayor. En el caso de los asintomáticos es aleatoria. También evidenció que entre los 12-15 se le debe hacer otro test como se realiza en nuestro país. Si el resultado es negativo se le da el alta clínica con vigilancia y después de 15 días se vuelve hacer el PCR para darle el alta epidemiológica”.

Guadalupe Guzmán acotó que sin embargo hay pacientes que a los 14 y 15 días de convivir con la enfermedad y a pesar de estar bien clínicamente aún son positivos. “Otros siete pacientes luego de 30 días eran positivos”.

El estudio también manifestó que en el caso de algunos asintomáticos, luego de 15 días de la primera muestra también se mantienen con una cantidad de virus elevada.

Otro caso estudiado fue un paciente más de 40 días positivos a PCR. “Luego de los primeros 5 días estuvo bien de salud, sin embargo no negativizó hasta el día 50”.

Adelantó que se realiza un estudio cinético en muestras de heces fecales, saliva, suero y nasal ya que en estos lugares también se están encontrando trazas del virus en varios países.

Igualmente se ejecutan investigaciones genéticas, de la respuesta inmune y estudios epidemiológicos. Además se pone énfasis en las pesquisas en los asintomáticos.

Otro caso presentado en el programa radio-televisivo fue un paciente pediátrico el cual también presentó una elevada carga viral a pesar de estar asintomático.

La Jefa del Centro de Investigación, Diagnóstico y Referencia del IPK concluyó que en todas las muestras estudiadas de sintomáticos y asintomáticos de PCR mantenidos positivos se demostró que la partícula viral permanece en grandes cantidades.

El aporte de las nanociencias en Cuba

Según explicó la Dra. C. Angelina Díaz García, Directora General del Centro de Estudios Avanzados de Cuba (CEA) del CITMA, esa institución también se suma a la batalla del país para estudiar al nuevo coronavirus y buscar maneras de contenerlo. Inaugurado en su primera etapa el 18 de julio de 2019, el centro se dedica al desarrollo e introducción de las nanociencias y la nanotecnología en todos los sectores de la vida del país.

Entre ellos, destacan la biomedicinas, la agricultura, la energía, los recursos hidráulicos, la protección del medio ambiente y la durabilidad de materiales de la construcción. No obstante, otros como la electrónica, la industria textil y el deporte también pueden sumarse a los estudios del centro.

“A veces es difícil imaginar nuestro trabajo, porque se trata de visualizar y estudiar cada elemento a una escala nanométrica. Para que se tenga una idea, la relación de tamaño entre una nanopartícula y un campo de fútbol es similar a la que existe entre una pelota de futbol y la circunferencia de la Tierra”, explicó la directiva.

Angelina Díaz destacó que el nuevo coronavirus tiene un tamaño que oscila entre 60 y 400 nanómetros, la misma escala que trabajan en el centro científico. Por tanto, el colectivo tiene mucho que aportar a toda la labor investigativa en el campo de la salud, sobre todo porque cuenta con equipamiento de avanzada como los microscopios de alta resolución. Con ellos realizan estudios con microscopía electrónica de barrido, de transmisión, de fuerza atómica y óptica.

“También nos especializamos en la preparación de las muestras, sobre todo en dos aspectos esenciales: su inocuidad y que tengan la calidad suficiente para ser visualizadas en los microscopios”, puntualizó.

La Directora General del Centro de Estudios Avanzados de Cuba recalcó la importancia del uso correcto del nasobuco. Sobre ello, llamó la atención en torno a estudios que demuestran la existencia de una mayor cantidad del virus en las células nasales.

Como parte de su intervención, ponderó el trabajo interinstitucional con otras instituciones científicas e investigativas del país, como el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK) o el Instituto de Cibernética, Matemática y Física. Sobre el tema, agregó que cada centro aporta los conocimientos en sus respectivas áreas para lograr el fin común de vencer a la pandemia.

¿Qué revelan las autopsias?

En el mes de mayo Cuba incluyó en sus protocolos para enfrentar a la COVID-19 la realización de autopsias a todos los pacientes fallecidos. Desde entonces, ya se han realizado 27 estudios que aportan interesantes resultados. Así lo confirmó la Teniente Coronel Dra. C. Teresita Montero González, Jefa del Centro de Desarrollo del Hospital Militar Central Dr. Luis Díaz Soto.

Según dijo, la principal prioridad para emprender esa tarea estuvo en la protección del personal en cada uno de los hospitales que toman parte en el enfrentamiento a la pandemia. “Trabajamos bajo condiciones complejas, pero así hemos dado respuesta a lo que se espera de la especialidad”.

Entre los principales resultados de estos estudios, sobresale el predominio de fallecidos del sexo masculino, mientras las edades más complejas son aquellas que superan los 70 años. Asimismo, la comorbilidades asociadas están altamente relacionadas con la muerte de las personas. Esos elementos confirman lo que ya otras áreas de la ciencia también hallaron.

Asimismo, los estudios cubanos arrojaron que la hipertensión arterial y la diabetes mellitus comparten el primer lugar en las comorbilidades asociadas a los fallecidos. Del mismo modo, la bronconeumonía bacteriana severa, el edema pulmonar de permeabilidad (daño alveolar difuso) y el síndrome de disfunción múltiple de órganos, son las principales causas básicas de muerte en pacientes positivos al nuevo coronavirus.

En ese sentido, la doctora confirmó que 13 de las 27 autopsias estudiadas revelan que la COVID-19 es la causa directa de muerte. Las restantes 14 tienen otras complicaciones desencadenadas por el Sars-Cov-2.

Teresita Montero resaltó la importancia de utilizar los medicamentos en el momento adecuado y en las dosis establecidas para evitar complicaciones. A su vez, destacó que cada cuatro autopsias, una revela un error diagnóstico sobre la causa de muerte, de allí el valor de esta especialidad y del patólogo como profesional para ayudar en el combate de la enfermedad.

Finalmente, la Jefa del Centro de Desarrollo del Hospital Militar Central Dr. Luis Díaz Soto resaltó que se ha descubierto la presencia del virus en varios órganos del cuerpo. Ese es un elemento que alerta sobre la necesidad de las estrategias para el seguimiento a los pacientes recuperados y así evitar la aparición de daños colaterales.

CIGB como aliado: “El protocolo de tratamiento de la COVID-19 no es estático”

Gerardo Guillén, director de Investigaciones Biomédicas del CIGB. Foto: Archivo.

Durante su intervención en la Mesa Redonda, el Dr. Gerardo E. Guillén Nieto, Director de Investigaciones Biomédicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), comentó cómo los resultados de la comunidad científica cubana frente a la COVID-19 son reflejo del esfuerzo conjunto de diversas instituciones durante este período.

El especialista amplió sobre el daño orgánico observado en muestras de tejido de anatomía patológica afectadas por el Sars-Cov-2. Utilizando imágenes de los casos estudiados como ejemplo, mostró los daños que produce el virus dentro del riñón, uno de los órganos donde más se acumula dentro del organismo. También es habitual encontrar altas presencias en pulmones e hígado.

Se detectaron partículas del virus con un tamaño de entre 70 y 120 nanómetros visibles después del fallecimiento, explicó. A partir del uso de la técnica de detección a nivel ultraestructural, se confirmó cómo el coronavirus se replica y disemina, provocando daño multiorgánicos y microvasculares que afectan todos estos tejidos.

Guillén Nieto también comentó sobre la realización de la microscopía confocal en estas muestras, a través de la cual un anticuerpo policlonal se adhiere al virus y lo hace más visible en la investigación posterior. Tomando como ejemplo láminas de las observaciones realizadas, mostró la proteína viral en distintos órganos, entre ellos, el hígado, los riñones, los pulmones, la tráquea y las glándulas en la submucosa.

“Esto evidencia la capacidad de multiplicación y el nivel de infectividad que presenta este virus. Uno puede tener hasta 10 8 millones de partículas virales en una sola célula”, dijo.

A través de una microscopía electrónica de barrido, el experto del CIGB mostró las diferencias entre el tejido normal y uno ya afectado por el conglomerado viral en la tráquea y los pulmones. “Ese conglomerado se multiplica y disemina rápidamente a través de las vías respiratorias. Por esto son tan importantes las medidas de contención y aislamiento, incluso en los casos asintomáticos”, añadió.

Microscopía Electrónica de Barrido (SEM) del SARS Cov-2 en necropsias de pulmón y tráquea. Imagen: CIGB.

En un segundo momento, Guillén Nieto se refirió a los resultados de la investigación Esperanza y otros estudios clínicos realizados por el CIGB, en colaboración con otras instituciones.

“Se han realizado estudios clínicos con una velocidad extrema durante la propia epidemia, que aquí ha durado poco en relación a otros países. Logramos resultados sobre la marcha que impactaron directamente en los protocolos de tratamiento”, comentó.

El estudio Esperanza, explicó, fue realizado en el Hospital Luis Díaz Soto con la participación de más de 130 pacientes. Su propósito fundamental fue comparar los resultados de la aplicación del Interferón alfa 2b (Heberón) con los de la combinación entre este y el Interferón ganma (Heberferón).

“El interferón alfa 2b se introdujo de forma muy temprana en el protocolo cubano, por las evidencias de su capacidad antiviral y potenciadora del sistema inmune. Esa fue una decisión muy importante”, apuntó.

Negativización en 63 pacientes en el Hospital Luis Diaz Soto. Imagen: CIGB.

Sin embargo, el protocolo no se mantuvo estático. La investigación continuó. Específicamente, el estudio Esperanza evidenció que tras el inicio del tratamiento con Interferón alfa 2b, el 50 por ciento de los pacientes tratados habían negativizado el virus al quinto día. En tanto, tras la aplicación del Heberferón, el 50% de los pacientes tardó solo tres días en negativizarlo.

Debido a estos resultados, comenzó a modificarse el protocolo de tratamiento y se introdujo el Heberferón. Esto, comentó, también estuvo relacionado con la decisión de adelantar el día de toma de las muestras para la realización del PCR. Al principio, se tomaban entre el tercer y el quinto día, pero luego se varió hacia los primeros.

A partir de la investigación realizada y de las evidencias de los tratamientos en China, se decidió no tratar a los casos asintomáticos con cloroquina, solo con interferón. “Se suministró el Interferón alfa 2b a los pacientes asintomáticos que no tenían comorbilidades, y el Heberferón en quienes sí tenían”, detalló.

En junio y julio, luego de la modificación en el protocolo y el adelanto del PCR al primer día, de un total de 126 pacientes, 56 eran todavía positivos en el séptimo día, pero 70 –el 56 por ciento-, ya había negativizado el virus. La mayoría de estos pacientes eran asintomáticos.

Según Gillén Nieto, como resultado de la modificación en los protocolos actualmente se toma una muestra para PCR durante el 9no día y se repite el 10mo, para confirmar. En caso de que el resultado sea negativo, se procede a dar el alta al paciente. Por tanto, ha disminuido el tiempo de estadía en el hospital.

Además, por último, se quitó el Interferón alfa 2b y se dejó únicamente la mezcla de este con el Interferón ganma. Esto trajo como consecuencia la negativización temprana y es un aporte de Cuba a los protocolos de tratamiento, explicó el experto.

Otra característica de Cuba es que se trata también a los pacientes asintomáticos, dijo Guillén Nieto. Eso es importante porque quienes no presentan síntomas tienen una alta capacidad de reproducir el virus. Esta decisión influyó en la rapidez para controlar la propagación del nuevo coronavirus.

Finalmente, el Director de Investigaciones Biomédicas del CIGB se refirió a la importancia del autopesquisaje. Si las personas que contraen el virus y en un primer momento son asintomáticas, son tratadas con estos fármacos antes de desarrollar los síntomas de la COVID-19, tienen muchas menos posibilidades de derivar en estados de gravedad.

“Este protocolo impactó en las bajas cifras de graves y críticos de nuestro país, y también en la disminución de la morbilidad”, concluyó.

En video, la Mesa Redonda