
Milie Crespo, la estudiante de la Facultad 2 de Ciencias Médicas que desde hace muchos días llega todas las mañanas. Foto: Facebook/Teresa Melo.
Llueve en Santiago de Cuba. Se aplaca el polvo y las plantas muestran sus verdes... Una de las mías abre por vez primera su flor... Una. Un mensaje, para los que creemos en las pequeñas formas que adopta lo hermoso.
A lo lejos y bajo los grises del cielo, destacan los dos médicos y sus batas blancas. Viendo el parte dado por ese profesional cálido que es el doctor Durán, escucho mi nombre y es Milie Crespo. La estudiante de la Facultad 2 de Ciencias Médicas que desde hace muchos días llega todas las mañanas. Le digo en broma que ella cada vez se inventa preguntas nuevas para mí. Solo ríe y escribe. Y pregunta otra vez: otro dato, otra sonrisa. Otro consejo. Verla es ver a Daniela ante otras puertas, buscando y encontrando el detalle que protege.
Ella se va. Queda la flor. Un brillo. Una luz, a pesar de los grises. A pesar.

Una de mis plantas abre por vez primera su flor. Foto: Facebook/Teresa Melo.