Catedral descansa, pero los héroes sin capas deben continuar (+ Video)

La Habana Vieja es hoy un decorado de luces amarillas y calles empedradas sin actores. Sin la población flotante de 80 mil personas, entre visitantes locales y foráneos, que diariamente hacen de público, los trabajadores y residentes de La Habana Vieja parecen haber desaparecido de sus tablas. Pero en el Consejo Catedral la obra debe continuar. Hay un público esperando.