No quiero ni puedo exagerar. Aún no está Martí como quisiéramos y como hace falta que esté, para terminar de bordar el alma de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos. Seguimos y seguiremos necesitándolo siempre. Y es nuestra responsabilidad enseñarlo, sabia y amorosamente, como sólo los buenos padres y los buenos maestros saben hacer. Han pasado 125 años del inicio de la más noble de las guerras. La que organizó y dirigió Martí, definiéndola como “guerra humanitaria”.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo