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Nos quedamos sin “ConCiencia”

Conciencia, una serie de Rudy Mora. Foto: Portal de la Televisión Cubana.

Creo que si esa propuesta solo hubiera conseguido que se hablara y debatiera sobre el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), merecería todo nuestro aplauso.

Pero esa serie ofertó más: una buena dirección de actores, con un elenco muy bien escogido, la fotografía eficaz y bella, capaz de darnos un ceño fruncido o un mosaico roto, la edición exacta para complementar la fotografía, una introducción novedosa y la banda sonora justa.

Sugiero que para próximas propuestas Rudy trabaje con otro guionista o un asesor dramatúrgico, porque en parlamentos y desarrollo de algunas escenas hubo sus lunares que quizás se habrían evitado si otra persona (capaz), ajena a la investigación habría señalado. Eso es una molécula en un garrafón de agua, porque con Nicolás Guillen digo “¿Acaso has tú probado el agua químicamente pura, /el agua de laboratorio, /sin un grano de tierra o de estiércol, /sin el pequeño excremento de un pájaro, / el agua hecha no más de oxígeno e hidrógeno?/ ¡Puah!, qué porquería.”

Como honor a quien lo merece aquí está el equipo que realizó la serie que acaba el próximo sábado:

Guión y dirección, Rudy; dirección de fotografía, Alexander Escobar; sonido, Velia Díaz; edición, Octavio Crespo; música, Juan Carlos Rivero; dirección de arte, Miguel Ángel Tur; primera asistente de dirección, Enma Robaina, posproducción de sonido, Glenda Martínez; efectos digitales, Remachestudios, Víctor López y posproducción de imagen, OLIMPUSAT. Del diseño de maquillaje y peluquería se encargó Karen Gómez, y la maquillista fue Grisel, con la producción de RTV Comercial, empresa de la Televisión Cubana.

ConCiencia, una idea inicial de Joel Ortega, gerente de RTV, cuenta con las actuaciones de Isabel Santos, Nancy González, Amarilis Núñez, Yailene Sierra, Blanca Rosa Blanco, Osvaldo Doimeadiós, Carlos Luís González, Carlos Gonzalvo, Aramís Delgado, Manuel Porto, Jorge Treto, Nieves Riovalles, Bárbaro Marín, Enrique Bueno, Ariana Alvares, YailinCopola, Yuni Bolaños, Ariadna Núñez, Hilario Peña, entre otros intérpretes. Participan de manera especial AldenKnight, Diana Rosa Suarez, Nilda Collado, Alfredo Martínez, Yadier Fernández, Edith Massola y dos actores extranjeros, un norteamericano, Jimmy Jean Louis y un actor mexicano, Roberto Medina, también radicado en los EU.

La Dra en Ciencia Lidia Inés Novoa, fundadora del CIBG, asesora de la serie, me dijo:

“Después de haber transcurrido más de dos años, desde que surgió la idea de hacer una serie del sector científico, pasando por la creación de los guiones, la filmación hasta su transmisión, que está concluyendo, puedo decir que me siento orgullosa de haber formado parte de este proyecto. Con este trabajo he podido tener muchas vivencias y conocimientos de un mundo completamente nuevo para mí, el sector audiovisual, que resultó muchísimo más complejo para mí el objetivo de lograr fusionar el mundo de la ciencia biotecnológica con el de la ficción y conflictos humanos universales, hasta llegar a un programa televisivo con fines de entretenimiento.”

Agregó que “una cosa que me impresionó, fue el hecho de ver como sus herramientas, métodos y estilos de trabajos van siguiendo parámetros o formas similares a la labor en el sector científico biotecnológico a ciclo cerrado; porque utilizan herramientas o métodos de investigación y de trabajo en equipos, siguiendo flujos de varios procesos que son independientes, pero que se interrelacionan e interconectan entre sí, para lograr el resultado final. Desde el punto de vista de los resultados de esta serie, puedo decir que me siento satisfecha pues me queda claro que se logró poner en pantalla una serie de ficción con temas de ciencias, que fue capaz de atrapar a un altísimo por ciento de televidentes, que tuvo un buen nivel de aceptación por el pueblo, que provocó una gran polémica y respuestas en las redes sociales, con diferentes puntos de vista de análisis y reflexiones”.

Conciencia, una serie de Rudy Mora. Foto: Portal de la Televisión Cubana.

Rudy tenía pendiente las respuestas a algunos televidentes. Aquí están:

¿Qué fue lo que lo motivó a crear una serie que hable de los problemas de los profesionales en Cuba?

La serie tiene como protagonista al ser humano y me parece interesante e importante abordar problemáticas contemporáneas para contribuir al mejoramiento en todos los sentidos, ese es y creo seguirá siendo, el objetivo a seguir en mi trabajo.

¿Cuál es el impacto que le gustaría que tuviera esta novela?

Deseo comunicarme con el espectador y dialogar mediante las imágenes, si se consigue, es el mejor resultado que puedo esperar.

¿Cuáles fueron sus influencias artísticas a la hora de realizar la obra?

Tengo muchas influencias de artistas nacionales e internacionales, aprendo de todos, sigo las obras de colegas pero trato de conformar mi lenguaje audiovisual buscando que la obra se parezca a mí, no sé si lo consigo pero siempre es propósito.

¿Si la serie logra alcanzar un mayor éxito consideraría usted, publicar algún material audiovisual sobre su proceso de creación?

El proceso de trabajo fue exactamente igual que el de cualquier otra  producción, solo que existieron complejidades lógicas por trabajar en un centro de investigación y producción tan especifico. No tuve la oportunidad de hacer un making of del rodaje que es donde único se hubiera podido mostrar detalles del rodaje.

¿Consideraría también realizar otro material donde se presenten a las personas que en la vida cotidiana sufren o sufrieron de alguno de los males que su novela presenta?

Amiga, los personajes de Conciencia ´´pueden´´ estar en el CIGB pero también en cualquier otro sector, profesión o lugar de Cuba, por tanto estos no existen, no son verídicos, el seriado parte de hechos reales porque la historia se desenvuelve en un mundo muy concreto como la Ciencia y las anécdotas aportadas por los profesionales que colaboraron, me ayudaron a crear historias donde se juntan, se restan y se dividen esos mismos pasajes. ConCiencia no es una novela, es un tipo de serie de ficción realista, y aunque no le parezca importante la clasificación, hay muchos elementos dramatúrgicos que determinan una cosa y la otra, entre ellas la verosimilitud de las situaciones y conflictos.

¿Lo que vio durante su investigación para escribir le afectó emocionalmente?

No, pero si me pareció muy complejo, interesante  y motivador.

¿Cuál fue el sentimiento que más sobresale en las historias en la que se basó?

Por encima de problemática, dificultades y conflictos humanos, los científicos cubanos muestran una pasión por lo que hacen y se interponen a cualquier muro que les impida llegar a un objetivo. De una forma u otra en cada historia-capítulo está presente esta constante. Es algo que admiro.

¿Haría usted una serie basada en los trabajadores de la industria minera del níquel (Nicaro cerrando y PSA haciéndose mixta siendo del mismo nivel de la Che Guevara, reflejando la diferencia de los salarios de una mixta y una EES? (Apoyándose en la película Polvo Rojo)

Pues de momento no lo sé, tendría que conocer sobre el tema, investigar y convivir con esos trabajadores y profesionales. Si encontrara temáticas humanas importantes, seguro que si

¿Llevaría usted la vida, trabajo y convivencia de las familias que quedaron en los municipios donde fueron cerrados los centrales azucareros?

Ya existen otros materiales que abordan este universo, no obstante reitero lo expresado anteriormente.

¿Por qué siempre series y no novelas?

Me interesa artísticamente profundizar en determinados temas, y esa posibilidad la ofrece las diferentes estructuras en las series de ficción.

¿Sería engorroso trasladarse a lo largo y ancho del país, sobre todo en las zonas orientales ricas en historias, costumbres y duras realidades para que nazcan historias llevadas a la pantalla que ameritan ser conocidas sobre todo por los jóvenes?

Si lo es, no olvide amigo que la producción audiovisual forma parte de una industria que requiere de inversión, cualquier proyecto en el interior del país aumenta considerablemente el costo de producción

Y yo hice una encuesta entre personas de los universos artístico, periodístico y  científico.  Algunos que tienen reparos con la serie como “que es aburrida”, no me respondieron, otros dicen que no la ven pero yo intuyo  que lo hacen,  y en fin aquí están las opiniones de un grupo de televidentes:

La obra de Rudy Mora podría ser reconocida aunque no llevara su crédito, algo muy difícil en la televisión. ConCiencia, con un tema complejo y poco trillado, se suma a esa ya apreciable lista de series en las que Rudy ha logrado sacudir a nuestro público y crítica. Él sabe muy bien que la polémica complementa y trasciende los sentidos de una obra, ese ha sido siempre su gran objetivo y lo ha logrado nuevamente con la honestidad y el talento que le caracterizan. No todos los directores podemos decir eso. Un gran abrazo. Ernesto Daranas (cineasta).

ConCiencia es un propósito que carga con una reflexión de una profundidad singular al tratar de ver nuestra vida  profesional o laboral,  en relación con nuestra experiencia diaria en una sociedad en un proceso de transformación, que deseamos pero que de algún modo desequilibra nuestra forma de vida habitual, como es propio de todo proceso de revolución social que quiere romper con lo estancado y el inmovilismo. Pero para ello el creador Rudy Mora no se conforma con profundizar en las contradicciones y aristas de  la personalidad de nosotros, sino que quiero hacerlo de forma novedosa. Su fotografía, su forma de narrar los acontecimientos es tan audaz y novedosa como su valentía conceptual.

Con una estética más expresionista que realista sus ángulos, sus espacios, las situaciones son dadas desde una óptica otra que me parece muy renovadora y trascendente. Su dramaturgia es rasgada, sus “relatos”, se van construyendo por pacerlas y su mirada es renovadora: Por consiguiente su fotografía, su utilización de la banda sonora, son experimentales y quizás- para algunos- poco bellos pero de alguna manera sirven para distanciarnos, y hacernos asombrar y… ¿porque no?… ponernos a pensar: ¿Qué quiere decirnos? ¿Cuál es su propósito? Es inquietante y se lo voy a agradecer siempre. Me obliga a poner de mi parte, a complementar, a diferir- en ocasiones- ante esa mirada otra que no deja de conmoverme aunque sea de otra manera, o gracias a ello. Gerardo Fulleda León (Dramaturgo)

Casi todos los sábados he visto ConCiencia, y cuando no ha sido así he tratado de recuperar la última entrega en la retransmisión entre semanas. Eso, en los últimos tiempos, me había pasado muy poco con algún audiovisual de factura nacional. No soy especialista en la materia, así que no puedo juzgar mucho sobre dirección o fotografía o guion, pero mis impresiones de espectadora son que ConCiencia ha resultado una serie que ha atrapado y que necesitábamos. Ha mostrado un sector poco visibilizado en la TV y el cine cubanos: nuestros científicos, sin edulcoramientos ni maniqueísmos; con sus virtudes y defectos, su carga de matices, sacrificios, heroicidades anónimas y también ha develado las miserias humanas que afloran en cualquier lugar del mundo donde convivimos con otros seres semejantes y diferentes entre sí. El tiempo juzga lo que trasciende; no obstante, estoy segura de que ya ConCiencia ha ganado para bien un espacio en el recuerdo de los televidentes cubanos. Diana Lio Busquet (Directora Editora Abril)

Querida amiga: al principio, no me impactó, mientras avanzaba me enganchó. Un tema inusual para la TV, pero además de reflejar la realidad constituye un muy original y justo homenaje al sacrificio de nuestros cientificos. Las actuaciones son meritorias. Isabel Santo se elevó al nivel de su paradigmática actuación en Clandestinos. En cuanto a Rudy merece reconocimiento por lo que corresponde a un verdadero creador. Con la imaginación no basta, también es importante la sensibilidad, investigar, enseñar y hacer pensar, además de recrear. Mi abrazo afectuoso. Heriberto Feraudy (Investigador)

Estoy muy satisfecha con la serie ConCiencia. Nuestros científicos son personas de carne y hueso y tienen conflictos, padecen las carencias de nuestro país, tienen rivalidades profesionales, sufren enfermedades… No solo pueden mostrarse los valores que sin duda tienen cuando se hace una serie que puede estar recreada, pero está basada en hechos reales. Las actuaciones magníficas, unos capítulos con mayores aciertos que otros, pero ninguno me ha decepcionado. De premiarse la mejor actriz Isabel Santos, en mi criterio, sería laureada. Qué decir de la dirección. Estaba segura de que la noche del sábado tendría un espacio para recordar. Buen guión, bien hilvanada la trama, con independencia y a la vez relacionados los capítulos. Como para ver el sábado y repetir el martes. Ojalá todas las propuestas televisivas tuvieran la calidad de ConCiencia. Gladys Armas (Editora de libros)

A muchos puede interesarle esta serie por el contexto, inusual en nuestros medios, de acercarse al mundo de los científicos, e incluso generalizo todavía más: sumergirse en las interioridades de un entorno profesional. Esta singularidad ya es un mérito de Conciencia. Sin embargo, no es lo que más me ha llamado la atención, sino el hecho de que el contexto no se traga las historias, apenas les brinda un telón de fondo a lo que es un conflicto universal y que es el leit motiv central alrededor del que giran todas las historias: más allá de los distintos personajes con sus particulares personalidades, lo que mueve a esta serie es la “Elección Individual”. Todos sus personajes están abocados a elegir en medio de sus circunstancias: la investigación o alimentar a mi hijo, el viaje o la hermana enferma, la ciencia o el bolsillo, etc… Rafael Grillo (Escritor y editor de El Caiman Barbudo)

ConCiencia muestra dramas humanos cotidianos en el contexto de un centro que se dedica a investigar con el propósito primero de salvar vidas. Pero todos estos seres, a quienes mueve el afán de poner sus conocimientos e inventiva en función de mejorar la vida de sus coterráneos, no son distintos a nosotros. Sus alegrías y tristezas son las nuestras, sus conflictos y necesidades son los nuestros, sus errores, sus renuncias, sus heroicidades, resultan familiares. La ciencia cubana está marcada por la paradoja de realizarse en un país pequeño y sin consistentes bonanzas económicas, pero que ha logrado resultados de relevancia mundial a partir de la formación de especialistas e investigadores al nivel de cualquiera en países desarrollados. ·Esa excepcionalidad, se respira en la serie, así como los conflictos muy particulares que genera,  bien contados en la serie, desde mi punto de vista. Ha sido un gusto ver cómo se desacraliza al científico, como se le baja de una torre de marfil, como se le hace gente y se le pone en su contexto. Celebro entonces esta mirada compleja, realista, que inspira y nos pone a reflexionar también sobre quiénes somos y quienes podemos ser. Iramis Alonso (Periodista especializada en la ciencia)

Rudy es un creador que desde muy temprano expuso su estética con la que ha sido coherente en su trayectoria profesional, la factura del audiovisual es innegable, así como los conflictos  que registran  las angustias y las horas de desvelo de nuestros científicos. Todo es perfectible, el análisis de la polémica audiovisual debe ir sobre la estructura dramática, la realización y la comunicación. Mi padre me enseño  un viejo refrán, “No aclares que oscurece”. Mariela Lopez (Directora de tv)

ConCiencia me ha suscitado sentimientos encontrados. Por una parte, debo reconocer que me ha interesado como pocos –casi ningún- audiovisual cubano producido en los últimos años: su buena factura, la estética, el atrevimiento con el juego de planos y ángulos así como el tratamiento directo y realistas a temáticas económicas y sociales que afectan a la población cubana, incluso la profesional, que no habían sido demasiado visibilizados en programas de este tipo anteriormente, son sus mejores bazas. Por otra parte, en ocasiones el guion resulta poco creíble, algunos personajes están demasiado caricaturizados, en determinadas relaciones es muy fácil determinar quien tiene el rol positivo y el negativo, sin ahondar en sus matices y la dramaturgia se resiente en casi todos los capítulos o por excesos o por falta de intencionalidad. Sin embargo, el balance es bueno, desde la selección de actores hasta la innovación –al menos en mi conocimiento- de continuar varias historias paralelas mediante un solo hilo argumental, que se desarrolla en varias aristas en los diferentes capítulos. Laura Serguera Lio (Estudiante de periodismo)

Me gusta la serie porque toca una comunidad que estaba invisibilizada a los ojos de nosotros, que trabajamos con una  cantidad de medicamentos  que son importantes. Cuando trabajaba en el hospital “clínico de 26”  se daba el medicamento y el placebo,  y luego  vi el resultado de medicamentos que están  en el mercado, por ejemplo uno para el cáncer de próstata que vi como se hacía  la prueba. Esa comunidad, merece estar visibilizada.  Con todas las cartas sobre la mesa, como hizo Rudy.  Guillermo Cordero (farmacéutico)

Coincido con el programa a veces,  y no me engancha, la historia puede ser muy interesante, pero no agarra. No la sigo.  Charlie Fernández (Custodio del Centro de Prevención del SIDA de 10 de Octubre)

Amén de las excelentes actuaciones y de la muy bien pensada y lograda realización, celebro que ConCiencia se introduzca, identifique y desnude el maravilloso y complicado mundo de los científicos en Cuba, al cual pertenecí en algún momento. Y me parece que, a pesar de lo complicado de muchos textos técnicos y que no siempre son comprensibles ni totalmente orgánicos en boca de actores que encarnan y descarnan a estos científicos, lo más loable es que logra “aterrizar” a estas personas y temas a nuestra realidad, nos sumerge en su vida cotidiana que, salvo su labor profesional, es igual a la de casi todos los cubanos. Rudy, como guionista, no teme mostrar los defectos, los errores que los científicos, como seres humanos, cometen, sus debilidades, sus frustraciones y hasta sus miserias humanas. Son estos elementos, más otros muy típicos del melodrama, los que hacen disfrutable la serie ConCiencia, los que la hacen conseguir la empatía y hasta la identificación con los diversos públicos, mayoritariamente ajenos al mundo de la ciencia, única forma a mí entender de llegar  a ellos y de trasmitirle los valores y los mensajes que se desean conseguir. En otras palabras: a través de la emoción y de la sinceridad, no del didactismo. Yoel Monzón Monzón,  (Guionista de la TV).

El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB)  fue mi primer centro laboral y lo digo con un orgullo tremendo. Para mí, recién graduada de informática en la CUJAE, fue un fogueo profesional excelente.  Parte de mi trabajo permitía a los científicos buscar información sobre genes y proteínas para sus proyectos de investigación. Pasados siete años  tuve que dejar mis sueños de ciencia para buscar un techo donde poder vivir con mi pareja y hacer familia.  Después de rodar un poco, apareció una propuesta de trabajo fuera de Cuba. No montarme en el avión era una decisión casi suicida: 35  años, sin casa, ni posibilidad de pagar un alquiler con un salario estable, madre enferma que necesita alimentación especial… Eso hablando de necesidades básicas, pues además ¿dónde dejamos los sueños, los que impulsan a vivir?  De mis ocho  amigas recién graduadas, ingenieras y licenciadas, que entraron ese año, sólo queda una en el CIGB… Triste pero cierto.  ConCiencia es un reflejo tal cual representando los dilemas de los científicos cubanos. Con ese capítulo dedicado a los jóvenes profesionales lloré, mejor dicho, aún lloro. Laya Rabasa (Informática, hoy vive en Alemania)

(Tomado del Portal de la Televisión Cubana)

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