El Guajiro de El Laberinto y su huella por siempre

Una tarde fría del enero de 1972, si así puede llamársele a las tardes invernales santiagueras, nos encontramos con él en el Guillermón Moncada. Por la noche se enfrentarían Vegueros y Mineros, equipo donde Marrero era el entrenador principal de aquellos “monstruos” que respondían a los nombres de Braudilio Vinent, Roberto Valdés, Orlando Figueredo, y compañía...