Juguete de guerra

Bendita sean las madres de la Plaza de Mayo, quienes con derroche de sensibilidad, coraje y admirable perseverancia justiciera, lograron llevar desde este lunes 28 a los primeros inculpados de una de las operaciones de las dictaduras militares que más hondas heridas dejaron en familias argentinas. Aquellas abuelas que con dignidad tantas veces enfrentaron la represión, e innumerables trabas, consiguieron devolverles la identidad a un centenar de niñas y niños robados por captores y asesinos de sus padres.